El servicio médico español en Afganistán ha atendido a 600 pacientes

Desde Febrero hasta ahora, el Hospital de la Base de Bagran ha atendido a más de 600 pacientes entre civiles y militares de la Alianza del Norte, han facilitado ayuda humanitaria a 3.100 casos, han atendido 15 casos de cirugía interna y 21 de cirugía ambulatoria. Las heridas de guerra más graves que han asistido son las causadas por la metralla y la amputación que sufrió un miembro de la Alianza por una niña. En atenciones a civiles, seis niños y dos adultos que se quemaron en un incendio, ocurrido a ocho kilómetros.

La misión de las tropas de Huesca y Jaca continua en Afganistán con la mirada puesta en el relevo de las tropas que esta prevista para la segunda quincena de Mayo.

Se atiende en días distintos a hombres y mujeres y niños, aunque muchas de las mujeres son acompañadas por sus maridos o padres. Del servicio de Ginecología se ocupa el comandante José Rubio. Por ser hombre no puede ver a las pacientes y la capitán Ana Betegón, de Zaragoza, que se ocupa de la medicina de asistencia primaria, las atiende siguiendo las instrucciones que el comandante le dicta a distancia. Las mujeres que van solas son desinhibidas, mientras que si van acompañadas su actitud cambia.

El hospital tiene un jefe militar y un director médico. El teniente coronel Sempere, del Ejército del Aire, manda el destacamento, y la dirección médica recae en el teniente coronel Joaquín Olmeda, cirujano del Hospital Gómez Ulla de Madrid.

El edificio, rodeado por una tapia, está custodiado por soldados de la Unidad de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA) de la Base de Zaragoza; del orden público se ocupan milicianos de la Alianza. Uno de ellos es un niño de 15 años que se jacta de haber matado ya a seis hombres durante la guerra con los talibanes.

Comentarios