Cartas al Director: El último trasvase

César Valero Vicepresidente intercomarcal Partido Aragonés (PAR) Huesca

Desde el resto de España, se observa muchas veces con incomprensión, la rotunda oposición de los aragoneses al trasvase del Ebro que proyecta el Gobierno central. Las razones de política hidráulica para ese rechazo son muy numerosas. Incluso se ha aludido a la especial consideración social que en Aragón merece el Agua, dicha así, sin limitarla al gran río, porque el trasvase se pretende sobre la cuenca del Ebro, es decir, sobre todos los cauces que la integran y alimentan al principal. Por eso, sabemos que el Agua a trasvasar es ésta que pasa por nuestra puerta sin que podamos aprovecharla ni ahora ni en el futuro, cuando en los lugares donde ha sido posible hacerlo, la prosperidad es manifiesta.

Aparte de ese hecho incontestable, y ahondando en los argumentos aragoneses, quizá han merecido menos atención otros motivos, tan o más justos. Motivos ligados a la sensación -certeza, diría- de que esta tierra, Aragón, se nos va: que si se llevan el agua, se irá lo último que nos queda para impulsar el desarrollo. Porque hemos sido objeto o protagonistas de demasiados trasvases anteriores y actuales de riquezas que habrían servido a la prosperidad común, sobre todo del activo más importante, la gente. Así, no hay futuro posible y por tanto, vemos esta amenaza sobre los ríos como el último trasvase, la definitiva sentencia y condena a este pueblo.

Para documentar esos otros trasvases, los datos son explícitos. Según el último censo difundido (1991), el 23 por ciento de los nacidos en Aragón vivían fuera de su comunidad. Para una población poco superior al millón de personas, que la cuarta parte hayan debido marcharse, es desangrarse. Por el contrario, como ejemplo, 149.403 aragoneses residían en Cataluña, la mayoría en Barcelona, que es la segunda ciudad de Aragón. ¿Ese movimiento es el que tratamos de potenciar haciendo emigrar también al Agua para ?equilibrar? España?

La consecuencia es que Aragón supone el 10 por ciento del territorio español pero sólo el 3 por ciento de sus habitantes (la mitad en Zaragoza capital), mientras las comarcas de Huesca y Teruel, en conjunto, tienen densidades en torno a 10 habitantes por kilómetro cuadrado, y muchas de ellas, presentan promedios de desierto demográfico. ¿Es aquí donde sobran recursos?.

Quizá haya quien piense que esa emigración fue fruto de décadas pasadas, se equivoca. En la actualidad, en torno al 20 por ciento de los estudiantes aragoneses licenciados universitarios deben irse a encontrar empleo fuera. ¿También sobran?

Pero hay otros trasvases de recursos propios de Aragón. En esta comunidad se producen 15.419 gigawatios/hora de energía eléctrica. De ellos, el consumo en Aragón asciende a menos de la mitad y en concreto, 7.851 se destinan a ciudades e industrias de otras comunidades, y su gestión corresponde a grandes corporaciones de lejanas sedes. En este sentido, somos territorio colonial. ¿Debemos ceder en silencio la materia prima más valiosa que nos queda?

Quizá sea suficiente, aunque seguro que en muchas zonas de Teruel saben que su carbón se destina ahora a centrales térmicas -más electricidad para el exterior- o fue a parar a industrias de Cataluña y Levante, hasta que otras fuentes de suministro y la caída de precios provocaron el abandono de muchas minas y una crisis que aún dura.

¿Significa esto que rechacemos la decisión de quienes se van o la instalación de generadores aquí? En absoluto. Lo que estamos diciendo alto y claro es que querríamos disponer como comunidad, de la opción de construir un desarrollo que lograra detener la emigración, que nos hiciera consumidores de la energía, que nos exigiera el trabajo en pos del bienestar compartido.

Para ello, será necesaria el Agua, y no sólo la que ahora demandamos sino toda aquella que, en un porvenir ojalá cercano, podamos necesitar y que, si es canalizada a mil kilómetros, no podremos usar. Por eso, por tantos trasvases, decimos no a éste y nos reunimos para proclamar ?Aragón, Agua y Futuro?. ¿Somos insolidarios como dice el presidente Aznar?

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