¿San Jorge?

Beatriz Viejo

Huesca celebra la fiesta de su Patrón. 23 de abril, Día de Aragón. Una celebración muy querida por todos en la que los oscenses aprovechan para pasar el día en el Cerro que lleva su nombre, San Jorge. No obstante, a pesar de ello, pocos conocen la historia que entraña tanta devoción y celebración. San Jorge es un personaje histórico poco conocido.

La gran importancia que para Aragón ha tenido y tiene la figura de San Jorge se comprende si se recuerda la tradición e incluso la leyenda original, llegada desde oriente, a la que se superpone el milagro de la batalla del Alcoraz, por la que es recordado en Huesca.

San Jorge, rico heredero, entró al servicio del emperador romano. Pero cuando ve las crueldades a que son sometidos los cristianos, reparte su riqueza y se enfrenta a las autoridades y al propio emperador. Por defender su fe, es sometido a terribles martirios: atado a una rueda de cuchillos, arrojado a cal viva, sumergido en plomo ardiente, obligado a beber veneno, y finalmente, tras provocar conversiones y resurrecciones, es decapitado.

La leyenda del dragón convirtió a San Jorge en un caballero vencedor de la tiranía. La ciudad libia de Silca estaba dominada por un terrible dragón que se ocultaba en un gran lago. El monstruo despedía un terrible hedor que infestaba todos los alrededores. Había que alimentarlo para que no fuese a reclamar su comida a la ciudad. Pero llegó un momento que no hubo más alimento y la mala suerte recayó en la hija del rey. La princesa, resignada a su destino, se disponía ya a cumplir su terrible deber, cuando apareció San Jorge que se enfrentó al dragón al que doblegó y entrego prisionero y moribundo a la princesa para que lo condujera a la ciudad.

Esta historia, enlaza simbólicamente con la batalla del Alcoraz en tierras aragonesas: el dragón supone la figura del gran adversario. La idea de enemigo primordial, y de la lucha heróica desplegada contra él, supone la representación del enemigo de Cristo y su pueblo. Enlaza así con la lucha de la reconquista en territorio peninsular y con el milagro de la Batalla de Alcoraz.

Una batalla que tuvo lugar en 1906 en las cercanías de Huesca. El ejército aragonés asediaba la ciudad, dirigido por el rey Sancho Ramírez, desde el campamento establecido en el cerro de San Jorge. El combate queda trabado cuando llegan las tropas musulmanas desde Zaragoza y en él pierde la vida el rey Sancho Ramírez. La tradición asegura la aparición de San Jorge en la batalla, ganada por los cristianos, con una victoria milagrosa.

Esta es, a grandes trazos, la historia de un caballero al que Aragón honra en este día celebrando su victoria con entusiasmo, activamente y al que los oscenses honran con una gran celebración en el que fue el decorado de su batalla en Huesca, el Cerro de San Jorge.

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