El envejecimiento de la población reestructurará las formas de vida de la sociedad.

Las personas mayores de 60 años alcanzarán la cifra de 2.000 millones (21%) en todo el mundo en el año 2050, fenómeno que exigirá una reestructuración de las formas de vida de la sociedad, según varios informes de Naciones Unidas que se discutirán en la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento.

El aumento constante de los grupos de edad más avanzada tendrá consecuencias directas en un futuro próximo en las relaciones familiares, en la igualdad entre generaciones, los estilos de vida y en la solidaridad entre familias.

En el ámbito de la economía, el envejecimiento de la población afectará especialmente al crecimiento económico, al ahorro, a las inversiones y al consumo, a los mercados laborales y a las pensiones, así como a los impuestos, la transferencia de capital y propiedades y a la asistencia prestada por una generación a otra. Según Naciones Unidas, el aumento de personas mayores también seguirá influyendo de forma considerable en la salud y la atención médica, la composición y organización de la familia, la vivienda y las migraciones.

La importancia de lo que significará socialmente el progresivo envejecimiento de la población tiene su punto de referencia en el dato del número de personas mayores que viven en este momento en todo el mundo, que alcanza los 629 millones de personas. Esta cifra se incrementará hasta los 2.000 millones en el año 2050, momento en el que, según las previsiones, por primera vez en la historia de la humanidad la población de personas de edad superará a la de niños y adolescentes (0 a 14 años). En la actualidad, el porcentaje más alto de ancianos vive en Asia (54%), seguido del continente europeo con el 24%.

La población de ancianos en todo el mundo está experimentando un crecimiento del 2% anual y, de hecho, las previsiones apuntan a que el colectivo de personas mayores seguirá aumentando más que cualquier otro grupo durante los próximos 25 años.

Otro dato que conviene resaltar son las fuertes diferencias regionales existentes en el mundo en relación con la cantidad y la proporción de personas de edad, destacando que en el año 2000 en las regiones más desarrolladas alrededor de un quinto de la población tenía más de 60 años y se preveé que para el 2050 está proporción llegará a un tercio.

Por lo que respecta a los países menos desarrollados, en la actualidad sólo el 8% de la población tiene más de 60 años, mientras que la previsión apunta a que en el 2050 alcanzará el 20% de la población

El grupo de edad de las personas mayores que presenta el crecimiento más rápido es el correspondiente a los más ancianos, a aquellas personas que tienen más de 80 años, sector de la población que aumenta un 3,8% anual y comprende el 12% del total de las personas de edad. Según las estimaciones de la ONU, para mediados del siglo un quinto de las personas mayores tendrá más de 80 años.

La mayor parte de las personas mayores son mujeres y, teniendo en cuenta que la esperanza de vida es mayor para las mujeres que para los hombres, hoy hay 81 hombres por cada 100 mujeres. Entre los más ancianos hay sólo 53 hombres por cada 100 mujeres.

Por lo que se refiere a la proporción de hombres y mujeres en las edades más avanzadas ésta es menor en las regiones más desarrolladas (71 hombres por cada 100 mujeres) que en las regiones menos desarrolladas (88 hombres por cada 100 mujeres), ya que la diferencias en la esperanza de vida entre los sexos son mayores en las regiones más desarrolladas.

En más de la mitad de los países de las regiones más desarrolladas, los hombres pueden jubilarse a los 65 años o más, mientras que las mujeres se jubilan normalmente entre los 55 y los 59 años. La edad de jubilación en las regiones menos desarrolladas suele ser inferior a la de los países más desarrollados, habitualmente entre los 60 y los 64 años para los hombres. Sin embargo, para las mujeres de los países menos desarrollados, la edad de retiro es a los 64 años o menos.

Por lo que respecta a la alfabetización, aunque ha aumentado el nivel entre las personas de edad todavía es relativamente frecuente esta situación entre este colectivo. En el año 2000, en las regiones menos desarrolladas casi la mitad de las personas de 60 años o más eran analfabetas. Sólo un tercio, aproximadamente, de las mujeres mayores y tres quintos de los hombres de edad pueden leer y escribir elementalmente. Sin embargo, en las regiones más desarrolladas, excepto unos pocos países, la población está totalmente alfabetizada.

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