Callau: "El alto aragon exige que se mejore con urgencia sus comunicaciones, pero fomento solo dilata tramites"

El Ministerio se toma seis meses para otro informe más sobre la Huesca-Pamplona. Han pasado cinco años desde que comenzaron los estudios y aún faltan muchos pasos?

Javier Callau, portavoz del Partido Aragonés (PAR) en el Ayuntamiento de Huesca ha señalado que ?Huesca y el Alto Aragón necesitan y exigen que se mejore con urgencia sus comunicaciones, pero el Ministerio de Fomento únicamente dilata los trámites, en lugar de agilizarlos como le demandan todos los agentes sociales y formaciones políticas. Hacen falta las obras, pero sólo tenemos papeles?.

?La autovía Lérida-Huesca-Pamplona -ha añadido- no es el capricho de unos lugareños, sino que se trata de un proyecto decisivo para el futuro de esta tierra y del Nordeste de España, que debe realizarse en los plazos más breves posibles?. De esta manera, Callau ha reaccionado ante el anuncio por parte del Gobierno central de una nueva fase para el estudio informativo de esa autovía, con un período de elaboración de seis meses.

?Seguramente -ha explicado el portavoz del PAR- que esta fase es necesaria desde el punto de vista técnico y administrativo, y ésa será la excusa que pongan. Pero no se entiende, salvo por una clara falta de voluntad para impulsar esta obra, que en junio del año pasado saliera a información pública el estudio informativo, con un trazado ya elegido por Sabiñánigo y Jaca, y que diez meses después adjudiquen la elaboración de nuevos informes, destinados a asegurar la viabilidad de su propuesta. No quiero ni sospechar que se trata de una forma de replantearse ese trazado?.

Para Callau, ?la mejor demostración de esa falta de voluntad es el calendario oficial del proyecto Huesca-Pamplona. En 1997, se autorizó un estudio inicial, adjudicado en 1999, que en febrero de 2000, fue modificado a informativo y después, debió aclararse que sería autovía. El estudio se sometió a información pública el pasado verano y hasta este otoño al menos no estará completado. Es decir, han pasado cinco años desde que comenzaron los informes para el trazado y aún faltan muchos pasos previos, como la declaración de impacto ambiental que en el caso de la Huesca-Lérida costó dos años para un itinerario mucho más sencillo y corto, aún dejando fuera el tramo a Siétamo que sigue esperando?.

?Con todo -ha concluido- es evidente que la posición unánime de ayuntamientos, gobiernos autonómicos, sindicatos, empresarios, cámaras de comercio, asociaciones, partidos y ciudadanos no influye en la determinación de ?paso lento? del Gobierno central sobre este eje vital. Ya no sirven los argumentos sobre plazos legales inexorables, porque mil veces han quedado en evidencia con casos tan patentes como el AVE o tan sangrantes como el trasvase. La premura hacia el agua del Ebro y la premiosidad hacia la Lérida-Huesca-Pamplona dejan al descubierto los reales intereses del Gobierno central?.

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