Las viviendas que sustituirán a las chabolas esperan a sus inquilinos.

Todo está prácticamente a punto para que puedan ser ocupadas las viviendas del Plan de Erradicación del Chabolismo, que lleva adelante el ayuntamiento de Huesca. Las obras de estos módulos ya han terminado y en esta semana se procede a la limpieza interior de los mismos. Ello supone que, en breves fechas, se realizará el traslado de las ocho familias que viven, en la actualidad, en las chabolas de la carretera de Apiés. En ese momento, las máquinas entrarán a derribar dichas chabolas para evitar que puedan ser ocupadas por otras familias.

No obstante, estas viviendas son la primera parte de un plan mucho más ambicioso, ya que no sólo se va a cambiar el hábitat de estas familias; también se intentará realizar una reforma en sus modos de vida, que les acerque a la integración social. No sólo se controlará el que los niños acudan al colegio, también se pedirá a las familias que contribuyan con el pago de un modesto alquiler, o con los gastos del agua o la luz. Esto, según la concejala de Servicios Sociales, Flor Ardanuy, es lo que diferencia este Plan de Erradicación del Chabolismo de otros realizados anteriormente. El seguimiento va a ser continuo y las personas que ocupen las viviendas deberán saber que no son suyas, y por lo tanto, extremar sus cuidados.

Los psicólogos y asistentes sociales, así como mediadores gitanos, han trabajado con estas familias para estudiar sus inquietudes y las actuaciones a realizar. Además, se han analizado planes individuales para cada integrante de estas familias, que les lleve a cumplir los compromisos que va a marcar el consistorio. El ayuntamiento de Huesca ha realizado una inversión de 50 millones de pesetas para este conjunto de viviendas.

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