El autobús que produjo el accidente mortal del cruce de los Olivos tiene prohibida esa ruta, asegura el Ayuntamiento

El Consistorio Oscense asegura que el autobús que a las nueve y media de la noche del miércoles se vio implicado en un accidente mortal en el cruce de las calles Doña Sancha y Teruel incumplió el decreto de Alcaldía que fija las rutas de autobuses de línea. Según ese decreto el vehículo de viajeros, procedente de Lérida, debería haber entrado por la ronda norte y no haber accedido por el casco urbano para llegar a la Estación Intermodal a través de la calle Teruel.

El Concejal de Seguridad Ciudadana, Sebastián Sanvicente, ha explicado que se prohibió la ruta por esta calle que pretendían seguir las empresas de autobuses precisamente por la peligrosidad de este cruce. Es por ello que el Ayuntamiento ha sido el primer sorprendido al comprobar que un autobús con viajeros se haya visto implicado en este accidente. Sebastián Sanvicente es tajante: el autobús no estaba autorizado para transitar a esa hora por ese zona.

La empresa propietaria del autobús implicado en el accidente ha declinado hacer cualquier declaración, ya que ello, señalaba un representante de la misma, no mejoraría la situación.

Los vecinos dicen estar indignados. Los accidentes son casi diarios, tres o cuatro a la semana nos cuenta Marcelino. El sufrió uno parecido al que nos ocupa que le produjo tres hernias discales. Teresa nos dice que ya no se asoma a la ventana cuando oye los golpes de los coches, son tan habituales, que se ha acostumbrado a convivir con ellos. Juan denuncia que, sistemáticamente, los conductores aparcan indebidamente, lo que limita todavía más la reducida visibilidad del cruce.

El Ayuntamiento asegura que desde hace más de dos años ha intentado intervenir en la zona. De hecho entró en negociación con los propietarios de una edificación que complica la seguridad de viandantes y conductores. La familia propietaria se negó a entrar en una operación de compraventa. Luego llegó la firma del convenio urbanístico del Polígono 29, en el que está situada la mencionada edificación. Una propiedad que terminará en manos de una constructora de Huesca con quién se volvió a hablar. La constructora dio su consentimiento, de hecho el Ayuntamiento comenzó el derribo, pero la, todavía propiedad legal, se dirigió al Ayuntamiento, con el asesoramiento de un letrado, exigiendo la paralización de los trabajos, a lo que el Consistorio tuvo que acceder e incluso reconstruir lo derribado.

Así las cosas el Consistorio se ve atado de pies y manos; solo en el momento en el que se reparcele el Polígono 29 se podrá desbloquear este asunto . Eso no esta claro cuando ocurrirá, más si recordamos que el convenio de esta zona está recurrido por uno de los propietarios.

Pero independientemente de lo expuesto algo sí está claro, apuntan fuente municipales, el accidente de este miércoles, a buen seguro, terminará en los tribunales.

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