La viabilidad del Vignemale está fuera de toda duda, dicen los técnicos del Ministerio de Fomento.

En estos momentos se construyen túneles como el que se contempla en el proyecto del Vignemale, de la misma longitud y con un trazado parecido en la Sierra de Guadarrama y en la conexión de alta velocidad entre Asturias y la Meseta.

28 kilómetros tiene el primero de ellos y 25 el segundo, lo que viene a poner de manifiesto que la obra de ingeniería es viable desde el punto vista técnico. También está claro que el Ministerio considera rentable la inversión si la está realizando en estos dos puntos de la Península.

Luego estaría la cuestión de la seguridad, algo resuelto en el capítulo del ferrocarril. Los túneles ferroviarios no tienen, en principio, límite de longitud, dice Mariano Peláez, Ingeniero de caminos especialista en túneles y técnico de la conexión de Alta Velocidad Asturiana. Hasta 50 kilómetros tiene el de la Mancha y no presenta problema alguno asegura este especialista.

El capítulo de la carretera es más delicado para este tipo de infraestructuras. El doble sentido de la circulación complica el operativo a poner en marcha tras una catástrofe como un incendio. De hecho la evacuación se tiene que hacer en los primeros 6 minutos, todo lo que pase de ese tiempo es empezar a hablar de víctimas por asfixia.

Según Peláez, el tráfico de un túnel es la variable que más influye en su seguridad, por encima de la longitud del mismo. Ésta, asegura, si cuenta con las medidas que contempla la normativa europea, no tiene porque suponer un inconveniente.

En la provincia de Huesca existen tres túneles de grandes dimensiones: los de Monrepós, el de Bielsa y el futuro del Somport. Este último va a ser modélico en sistemas de seguridad, de hecho el celo de los franceses en este aspecto está retrasando la apertura del mismo. En cuanto al de Bielsa en España se considera que, con el tráfico que soporta, no tienen sentido las medidas restrictivas que Francia quiere aplicar.

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