Fiestas de Primavera en el Alto Aragón

Al llegar la primavera vienen las fiestas floridas, derroche de color y alegría, siendo la Pascua Florida el momento en que se inicia este nuevo periodo tras la muerte del invierno.

En los días de Semana Santa, además de las procesiones de Huesca, Barbastro o Jaca, donde los pasos recorren sus estrechas calles, destacan los vía crucis de Abiego o Adahuesca y las procesiones del Santo Entierro de algunos pequeños núcleos rurales como Alquézar, La Puebla de Castro o Albalate de Cinca.

La víspera del Domingo de Pascua se celebran multitud de rituales que simbolizan el nacimiento de la primavera como son la colocación de enramadas de flores en las ventanas de las mozas solteras o en la noche la plantación del mayo, pino o chopo que limpio de ramas es colocado por los mozos en la plaza mayor de diversas localidades.

La primavera es la estación romera por excelencia, por lo que el Lunes de Pascua muchos pueblos de la zona oriental de la provincia salen a comer al campo y para ello acuden a sus tradicionales puntos de romería.

En abril, el día 23 los ciudadanos de Huesca acude al cerro de San Jorge para celebrar la batalla que permitió la liberación de la ciudad del poder musulmán, mientras que en Fraga se celebra el denominado Día de les Dones de Faldetes, en el que las mujeres visten el traje tradicional, acompañado del peculiar peinado de trenza. En Monegros, la romería más interesante es la que realizan las gentes de Robres a la Virgen de Magallón, donde se efectúa la representación del dance de Embajadores, mientras que en el área pirenaica a la ermita de San Indalecio se desplazan en torno a 50 cruces de los lugares próximos.

El primer viernes de mayo se celebra en Jaca la Fiesta de la Victoria en conmemoración del triunfo del conde Aznar sobre los musulmanes. El cortejo con escuadra de labradores y artesanos y la cabalgata con los mozos de la bandera van a la Virgen de la Victoria y vuelven cantando el himno jaqués y con cuatro cabezas de los moros vencidos. A mediados de este mes se celebra la Fiesta del Descenso de las Navatas, en la que los navateros de Laspuña desciende hasta Aínsa a través del Cinca, tal y como hacían sus antecesores hasta 1950 al transportar los troncos de madera por el río.

Por último en junio, el día 8, se recita en Benabarre una de las pocas pastoradas que se conservan en Aragón, mientras la imagen de San Medardo preside el dialogo entre mayoral y repatán, en el que se realiza una crítica satírica de lo acontecido en la localidad

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