El Casco Viejo y el Perpetuo Socorro, dos de las zonas dónde el Ayuntamiento debe mejorar la iluminación.

En pleno debate sobre la idoneidad o no de reducir la iluminación ornamental de determinados monumentos, el Ayuntamiento de Huesca reconoce que existen deficiencias en algunos puntos de la ciudad. Durante este mandato se abordan obras con el fin de solucionar este asunto en el que se viene trabajando desde hace tiempo, se incidirá especialmente en el Casco Viejo y en el Perpetuo Socorro.

En el Perpetuo Socorro nos fijamos, por ejemplo, en el parque de la calle Gibraltar. Lo de parque es por llamarlo de alguna manera. En su día era un pinar propiedad de Patrimonio del Estado, cuyo uso fue cedido a la DPH. En el pasado mandato se incorpora a la ciudad por medio del derribo de la tapia que lo separaba de la calle Gibraltar.

Eso se hace sin una sola inversión, ni se acondiciona urbanísticamente, ni se ilumina. La noche y la falta de luz es aprovechada por los toxicómanos; algunas jeringuillas delatan su presencia. Los vecinos aseguran que el tráfico de drogas es habitual. La oscuridad es un aliado para que ello ocurra.

El Alcalde, Fernando Elboj, nos acompaña en el recorrido y nos asegura que esta va a ser una de las próximas intervenciones. Se va a crear un Parque Botánico y, sobre todo, se va a iluminar lo que hoy es oscuridad, y por tanto inseguridad.

La trasera del Museo Provincial es otro rincón a recuperar para el disfrute ciudadano. En su día se invirtieron cientos de millones de pesetas en su rehabilitación y se iluminó. Los gamberros se encargaron de destrozar la luminaria que se había colocado en la base del monumento, a ras de suelo. Pronto también se intervendrá con una partida que ya contempla el presupuesto de este año.

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