Las pérdidas en el secano altoaragonés se sitúan en torno al 30 por ciento de la cosecha.

La falta de agua en los últimos meses propiciaba la no nascencia del cereal de invierno (cebada y trigo). El desarrollo vegetativo de las plantas también se ha visto afectado por la sequía. Las lluvias de los últimos días, junto con la elevación de las temperaturas, van a provocar el encañado del cereal; no obstante, en algunos puntos de la provincia las pérdidas son irreparables.

En la mitad norte de la provincia los efectos de la sequía no se han dejado sentir tanto como en el resto del Alto Aragón. En este segundo caso, hay cultivos que no se van a recuperar pese a las lluvias de estos días.

Los agricultores de las zonas de regadío se encuentran estos días en plenas labores de preparación de la tierra para los cultivos de verano. Todavía hay mucha incertidumbre respecto a los caudales de los que se podrá disponer esta campaña, lo que va a provocar un incremento de la retirada de tierras. Las hectáreas de maíz se verán reducidas. Los agricultores, parece ser, se decantarán por la alfalfa.

Las últimas nevadas en el Pirineo no supondrán un importante incremento de las reservas de los embalses, ya que no es como la de invierno. La nieve que cae a estas alturas se evapora rápidamente. El día más lluvioso en Huesca en el presente mes de marzo fue el pasado sábado. Se registraban 11,4 litros de agua por metro cuadrado en la capital oscense. El día 12 cayeron 9,4 litros. El día 1, 6,8 litros. El resto de cantidades han resultado ser insignificantes salvo en la madrugada del domingo. Caían 3,6 litros. Los agricultores reconocen que sería necesario que siguiera lloviendo unos 25 litros por metro cuadrado semanales hasta la festividad de San Isidro, el 15 de mayo.

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