Las empresas altoaragonesas valoran de forma positiva la introducción del euro

La Cámara ha encuestado a cerca de 600 pymes de 23 localidades altoaragonesas

La mayoría de las empresas altoaragonesas hacen un balance positivo del proceso de introducción del euro, proceso que termina hoy con la desaparición de la pesetas como moneda de curso legal. Así se desprende de la encuesta que en las últimas semanas ha realizado en la provincia la Cámara de Comercio e Industria de Huesca en colaboración con la Sociedad Estatal de Transición al Euro. El objeto de esta encuesta es poder realizar un seguimiento para conocer el grado de utilización e implantación del euro en las empresas y, en su caso, solucionar los problemas que pudieran haber surgido durante el periodo de convivencia.

Una persona contratada por la Cámara de comercio e Industria de Huesca se ha desplazado a 23 municipios de las diez comarcas de la provincia, realizando un total de 503 visitas a empresas. Además, se recibieron 73 encuestas por correo electrónico, respondiendo a la solicitud de la Cámara. Así pues, en total 576 empresas, de las que 385 corresponden a comercios, 140 a establecimientos del sector turístico y 51 a otros sectores.

De acuerdo con los resultados del sondeo, el 62% de las empresas oscenses hacen un balance positivo de la introducción del euro, el 32% regular y tan sólo el 5% refieren una valoración negativa. Asimismo, respecto a la aceptación del euro entre los clientes, el 61% señala que ha sido buena, el 33% considera que ha sido regular, y un 6% que ha sido mala.

Respecto a la incidencia del euro sobre el precio de sus producto, el 91% de los encuestados aseguran que han mantenido el precio, mientras que el 7% señalan que han aumentado, y un 2% lo han reducido. Respecto a los precios de los productos de sus proveedores, el 79% de las pymes altoaragonesas señalan que los precios se han mantenido, mientras el 18% de las encuestadas creen que han aumentado.

Otro dato interesante de la encuesta de la Cámara es que no parece haberse cumplido la previsión de un fuerte incremento de pagos mediante tarjeta de crédito. El 20% de los encuestados indicaron que han apreciado un aumento de pagos con tarjeta, mientras que el 79% no ha notado variaciones en este sentido con la entrada del euro.

La mayoría de las pymes consultadas (un 53% frente a un 47%) cree que los clientes han utilizado su comercio como sustituto de las entidades financieras para obtener euros. Un 30% de encuestados creen que los clientes han utilizado los comercios para informarse sobre el euro, si bien el 70% restante opinaron lo contrario.

En cuanto a los problemas de adaptación, el 15% de los encuestados ha tenido dificultades en lo referente a la adaptación de balanzas, mientras que el 8% de los comercios también aluden a problemas con la informática, y el 7% con la contabilidad. Las dificultades para llevar a efecto correctamente el redondeo o la conversión de precios han sido prácticamente nulas, pues sólo han reconocido problemas el 3% de los encuestados para el redondeo y el 1% para la conversión e precios.

El 83% de los encuestados considera que el euro comporta ventajas para la economía española. Sin embargo, a la pregunta de si son más importantes las ventajas o inconvenientes generados por el euro para su empresa, es significativo que el 43% decidió no contestar al no encontrar un mayor peso entre ventajas o inconvenientes. El 22% contestó que son más importantes las ventajas, y el 35% los inconvenientes.

A la vista de estos resultados, cabe señalar que los establecimientos comerciales y hosteleros de la provincia no han tenido problemas con la adaptación al euro y su trabajo ha transcurrido con normalidad, una vez superados los primeros días de incertidumbre, desmintiendo así algunas previsiones agoreras que ponían en cuestión la capacidad de adaptación de los comerciantes españoles. La escasez de las monedas, las largas colas para hacerse con cambio en euros, la confusión de los ciudadanos o la obligación de mantener, durante dos meses, una doble caja en euros y pesetas, no ha sido obstáculo alguno para que este sector actuara con rapidez y agilidad. Esto ha permitido que la normalidad fuese la tónica general durante el periodo de convivencia de las dos monedas, como lo ratifica el que la Oficina Euro de la Cámara de Huesca, tras la frenética actividad desplegada en la última recta del año 2.001, casi no haya tenido que atender consultas de empresas y comerciantes durante los dos primeros meses del 2.002.

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