Cae un trozo de cornisa de la iglesia de la Compañía, cuyo deterioro es cada vez más evidente.

La caída a la calle de un trozo de cornisa de la fachada de la Iglesia de San Vicente el Real, la Compañía, provocaba que hubiese de ser cortado al tráfico, durante unos minutos, el Coso Alto. Advertidos por la Policía Local, dos operarios de bomberos acudían al lugar de los hechos con el fin de limpiar la fachada de trozos que podrían seguir cayendo. Pero, a pesar de que la fachada se encuentra en un estado lamentable, no hay más que fijarse en las cornisas o en la estatua de San Vicente, de quien no se reconoce ya nada, más preocupante parece la situación del tejado y la cubierta de la Compañía.

Antes del pasado verano, el arquitecto de la diócesis dijo que la situación de la techumbre era muy preocupante y grave, y que se corría el peligro de que se viniera abajo en cualquier momento. El Padre Jesuita Juan Marqués ha indicado que desde hace unos meses se solicitó al ayuntamiento que se les pusiese en contacto con el Gobierno de Aragón para iniciar los trámites tendentes a poder solicitar préstamos a las entidades bancarias y donativos a los fieles, para iniciar la restauración. Hasta ahora, sin embargo, no han recibido ninguna respuesta. Juan Marqués ha recordado el significado que tiene, para los oscenses, el significado de la iglesia del copatrono de Huesca.

Los padres jesuitas, encargados de la iglesia de la Compañía, se encuentran a la espera de que el ayuntamiento de Huesca favorezca la comunicación con el Gobierno de Aragón, de forma que se pueda emprender la restauración de este monumento, o al menos de la cubierta, algo que preocupa y mucho a la comunidad jesuita, por el peligro que entraña su estado. De hecho, en el lateral del templo que da a la Costanilla de Lastanosa, son evidentes las marcas de humedad que, al parecer, favorecen su deterioro.

Comentarios