Unas 200 mujeres ejercen la prostitución en la provincia de Huesca.

Más del 80 por ciento de las trabajadoras de este oficio en el Altoaragón son de origen extranjero. El precio medio por un servicio de 20 minutos ronda los 30- 35 euros (5.000- 6.000 pesetas).

La prostitución en Huesca tiene dos claros fenómenos: el tabú social que supone y su organización en locales muy determinados, y no en calles o descampados al aire libre, como se da en algunas ciudades.

En lo que se refiere a la capital oscense, son algo más de 60 las mujeres que trabajan en los cinco clubes de alterne. Aunque también hay españolas, la gran mayoría de ellas son de origen sudamericano, dominicanas, colombianas y ecuatorianas, aunque en los últimos meses, se está notando un incremento de mujeres de origen africano. También existe diferencia en las edades. Como media, las españolas superan los cuarenta, mientras que en las extranjeras hablamos de mujeres muy jóvenes.

La mayor concentración de negocio en torno a la prostitución en la provincia se produce en la zona oriental, entre Barbastro, Monzón y Binéfar. En esta zona, la prostitución la ejercen mayoritariamente mujeres procedentes del Este de Europa. También aquí se encuentra el prostíbulo más grande en la provincia, el San Román, con unas 20 chicas trabajando.

En la zona del Pirineo y Jaca, es el tirón del turismo el que crea la demanda de estos servicios. Aquí, sobre todo, encontramos la nacionalidad colombiana en las trabajadoras.

En cuanto a los servicios, aunque existe un amplio abanico desde 6 euros a cifras casi astronómicas, el servicio medio es de 20 minutos que supone entre 30 y 35 euros (cinco o seis mil pesetas). De estas cantidades las cuatro quintas partes serían para la prostituta y la quinta parte restante para el responsable del local. También existe otra modalidad que es el pago por parte de las chicas de una cantidad fija, de unos 9 euros por día, que abonan al propietario del local por estar allí y por la habitación. Este pago es independiente de los clientes que pueda llegar a hacer.

La media de dinero que consiguen al mes se sitúa entre los 1200 y los 1800 euros (entre doscientas y trescientas mil pesetas), que en su mayoría suelen dedicar al envío para sus familias en sus países de origen.

Comentarios