La poca capacidad inversora municipal impide cerrar el presupuesto.

El equipo de gobierno municipal sigue sin llegar a un acuerdo sobre el borrador. Existien diferencias en las prioridades inversoras y determinados concejales quieren ver terminados antes de final de mandato.

A pesar de ello el tripartito se ha marcado como límite la próxima semana para presentar a los grupos de la oposición un borrador definitivo. Hasta entonces se seguirá negociando en el capítulo inversor. El problema que existe es que hay demasiados proyectos abiertos y en cartera para la capacidad económica del Consistorio. Solo comprometidos con las obras en marcha hay ya 576 millones de pesetas y la capacidad de endeudamiento del Ayuntamiento ha tocado fondo con un Plan de Saneamiento en marcha que no permite abrir una sola operación de préstamo más.

Así las cosas es comprensible las dificultades del equipo de gobierno para cerrar el presupuesto, documento que ya empieza a acumular un importante retraso.

En general todas las áreas deberán recortar sus aspiraciones pero algunas están siendo las más reticentes a ello. Así proyectos concretos están suponiendo un verdadero dolor de cabeza para el tripartito, pero se insiste en que hay que priorizar.

Algunas áreas del PAR, Fomentro y Medio Ambiente, mantienen sus exigencias y quieren ver hechos realidad sus proyectos en este mandato. Las reuniones se suceden semana tras semana sin llegar a un acuerdo definitivo.

El año pasado para estas fechas el presupuesto estaba ya aprobado, ascendía a 6.829 millones de pesetas con unas inversiones reales de 2.500 millones. De ellas las más sobresalientes eran los 941 millones de la urbanización del Polígono 24, los 230 del Palacio Multiusos, los 125 para la conexión de la calle Teruel y Juan XXIII, los 110 de la Piscina Cubierta o los 150 de la segunda anualidad del pago de la compraventa del Seminario.

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