¡ Hasta las teticas !

Esther Puisac

Hoy es el día de las mujeres, Santa Águeda, que en estas tierras se celebra desde bastante antes que el 8 de marzo. La verdad es que deberíamos ir todas, absolutamente todas, a pedirle a la Santa que nos ayude a ser mujeres a lo largo de todo el año.

Tenemos que seguir enfrentándonos, según recogen una y otra vez las estadísticas, a un sueldo inferior por un mismo trabajo. Y eso que también, según las mismas fuentes, nosotras somos las que con diferencia tenemos un mayor nivel de formación académica. La mujer engrosa además las filas del paro en unos niveles que duplican, y a veces triplican, el paro masculino.

Mayoritariamente, la mujer sigue siendo la que se tiene que ocupar de la casa. Aunque este año, gracias a Santa Águeda, los hombres han dedicado 4 minutos más a estas labores que el año anterior. Oye, y cuatro minutos a cuatro minutos, igual en dos o tres décadas lo conseguimos.

Las formadas y agraciadas mujeres que tienen un puesto de trabajo suelen encontrarse mayoritariamente en la base de la pirámide, como los peones de este ajedrez del mundo laboral.

Y en lo físico, la exigencia de la apariencia sigue siendo un lastre en una medida mucho mayor que en los hombres. Arrugas, cremas, maquíllate, desmaquíllate, la nariz, los labios, los pechos en su punto, los kilos, los dichosos kilos, esa epidemia que es la celulitis, las estrías, las varices. Eso por no hablar de lo que supone para el cuerpo humano un parto, un cáncer de mama, un aborto, el denominado ?vaciado?, la menopausia.

La mujer de hoy debe ser maravillosa de la mañana a la noche, y también mientras duerme. Te tienes que despertar después de haber dormido ocho horas tonificantes para tu cutis, desayunar productos light y con fibra mientras realizas ejercicios, ducharte con agua fría, llevar a los niños al colegio, ir a la oficina, ser la mejor, la más competente, la más elegante, no dejarte pisar ni que te carguen de trabajo, en tus ratos libres hacer la compra, y a la hora de comer, que la comida esté ya hecha (claro, anoche). Hay que atender a los niños, cuidar la casa, y la ropa, y el coche, tener una estupenda relación con tu marido, amigos, y por supuesto, realizar una actividad extra que te llene y te libere.

Y lo mejor de todo, es que la mayoría lo hacemos a diario, hasta que nos hacemos muy mayores.

Y eso, para que venga un señor del Congreso de los Diputados y nos diga que debemos cobrar menos dinero en la pensión, porque como vivimos más años....

Santa Águeda, estamos, como tú, orgullosas. Y a veces, hasta las teticas de ser mujeres.

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