El oscense Oscar Sipán consigue el primer premio del certamen nacional de cuentos "Ciudad de Burjassot" (Valencia)

El escritor oscense Oscar Sipán ha obtenido el primer premio en el XIII Certamen Nacional de Cuentos ?Ciudad de Burjassot? (Valencia). Al galardón, dotado con 600 ?, se presentaron ciento diez relatos. Sipán ha obtenido el premio con su obra La disciplina del desertor.

Sentimientos, pasión e intuición son para este joven escritor los ingredientes necesarios para componer textos narrativos. Rechaza "esa literatura que se basa sólo en la forma de escribir y no en las historias. Lo importante es contar una historia, con tus palabras, como sea, pero contarla. Existen obras literarias muy bien escritas que, sin embargo, no tienen fondo". Subraya el acreditado prosista que la literatura "es algo intuitivo y pasional, y no algo académico". "No se trata tanto de contar cosas nuevas como de dar tu visión personal; dar lo que puedes y con los medios que puedes", señala. El principal objetivo de su trabajo como escritor es "que a la gente le guste lo que escribo, que lo vaya leyendo". Sipán reivindica el apoyo de la ciudad de Huesca a la creación literaria. Manifiesta su disconformidad con que Huesca sea "la única ciudad española que no tiene concurso literario, no hay becas a la creación, cuando en Teruel llevan trece años otorgándolos y en Zaragoza veinte". Construir ciudades, inventar personajes, reflejar sentimientos a través de la escritura es para Oscar Sipán un ejercicio imprescindible "para seguir cuerdo". Para él, escribir es "sacarse cosas de las entrañas, es como montar la maqueta de un barco en el interior de una botella. Es una cosa delicada, íntima". Apenas se sentó por primera vez "delante de un papel en blanco" -como él dice-, se complació en su primer reconocimiento como escritor: en 1995, cuando tenía veinte años, consiguió un accesit del Premio Letras Jóvenes que concede el Gobierno de Aragón. Desde entonces, ningún año se han quedado sin lauros las letras de Oscar Sipán. En 1996 obtuvo el I Premio en el Certamen Nacional de la Universidad de Alicante de Narrativa breve. Un año más tarde logró el mismo trofeo en el Concurso de Cuentos Viello Sobrarbe, y tres segundos premios en otras tantas competencias literarias, entre ellas el Concurso Nacional de Narrativa Joven Ciudad de Monzón. Rompiendo corazones con los dientes, su primera novela -y la única que su tiempo le ha permitido escribir hasta esta fecha-, le valió, en 1998, el I Premio del Certamen Nacional de Novela "Odaluna", que convoca el Ayuntamiento de Albacete. También en 1998 consiguió cuatro primeros premios en sendos certámenes de relato breve, y fue finalista en tres más. El pasado año le fueron otorgados dos primeros galardones: el "Ciudad de Cabra" (Córdoba) y el "Tomás Seral y Casas" del Ayuntamiento de Alagón (Zaragoza). Luz, la historia de un cura adicto a Wagner, al cine negro y al tabaco, que descubre la luz de su vida en una mujer, conquistó en el 2000 al jurado del Certamen Nacional de Relatos Cortos "Tierra de Monegros", que concedió a Sipán el Primer Premio. Se inspiró este joven autor en una frase -"todos buscamos una luz"- que recordó al descubrir la calle Lucero mientras paseaba por la localidad monegrina de Cantalobos, lugar donde transcurre la acción de este relato. Oscar Sipán volvió a ganar, también en el 2000, el premio Tomás Seral y Casas, y fue finalista en el V Concurso de Narrativa corta Real Villa de Guardamar (Alicante). Sus circunstancias profesionales le impiden dedicar el tiempo necesario para escribir otra novela. "Escribo muy poco pero pienso mucho en ello", dice. Sin embargo, continúa escribiendo cuentos porque le "apasionan los relatos breves. Es algo muy personal y me atrae mucho".

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