Sólo la mitad de las empresas aragonesas cumplen con la Ley de Riesgos Laborales, según UGT.

UGT-Aragón ha encuestado a delegados de prevención, directivos y trabajadores de 1.008 empresas sobre el cumplimiento de la ley de prevención de riesgos laborales. Este análisis pone de manifiesto, explicó hoy el secretario de Acción Sindical de la organización, Tomás Iglesias, que sólo el 50% de las empresas aragonesas cumple ?aceptablemente? todos los aspectos de la normativa, un dato que resulta muy escaso si se tiene en cuenta que la ley entró en vigor hace seis años. ?Queda mucho pendiente para que la ley se cumpla, ahora es más en el papel que en la realidad?, dijo. Así, aseguró Jacinto Valero, de la Oficina técnica de Prevención de Riegos Laborales de UGT, se ha constado que los trabajadores están cumpliendo con sus responsabilidades en esta materia, como demuestra el hecho de que el 84% de ellos utilizan los equipos de protección individual que la empresa pone a su disposición. En cambio, apuntó, hay una ?excesiva burocratización? en la acción preventiva que ejecutan los empresarios, que procuran cumplir los formalismos, pero no desarrollar todos los objetivos de la normativa. Así, lamenta el sindicato, tan sólo la mitad de las empresas encuestadas cuenta con un plan para situaciones de emergencia, y aunque el 80% de ellas ha realizado la evaluación inicial de riesgos, sólo el 50% actualiza esa valoración cuando han aparecido nuevos riesgos por modificaciones en el proceso de trabajo. Asimismo, apenas el 25% de las empresas toma en consideración la posible especial sensibilidad de los trabajadores a determinados riesgos a la hora de evaluar los puestos de trabajo. Una de cada cuatro empresas reconoce no investigar las causas de los accidentes que sufren sus trabajadores, lo que incrementa el riesgo de que esos siniestros se repitan. En general, según el informe, se cuenta poco con la participación de los delegados de prevención (representante de los trabajadores en esta materia), que en muchos casos no disponen de crédito horario adicional para dedicarse a esta labor, no reciben copia de los partes de accidentes por parte de la empresa, y no son escuchados en sus propuestas. Por eso, afirmó Valero, para reducir la siniestralidad, es preciso modificar los sistemas de contratación de modo que descienda la precariedad (el 35% del empleo en Aragón es temporal), dar mayor protagonismo a los agentes sociales en la prevención y potenciar la formación de los delegados de prevención. Asimismo, un cambio de mentalidad en los empresarios porque ?su conciencia preventiva deja mucho que desear?. A juicio de este responsable sindical, los empresarios deben dejar de ver la prevención como sinónimo de gasto. Los poderes públicos, afirmó por su parte Iglesias, ?no están empujando al cumplimiento de la ley todo lo que deberían?. Las administraciones, criticó, no cumplen con su deber básico de dar ejemplo y contratar a empresas que cumplan escrupulosamente la legislación en prevención y cuya tasa de siniestralidad no sea más elevada de la esperada en su sector de actividad. SUBEN LOS ACCIDENTES SIN BAJA Aunque los accidentes con baja laboral descendieron un 3,3 por ciento en 2001 respecto al año anterior, apuntó el secretario de Acción Sindical de UGT, la siniestralidad sin baja ha aumentado un 19%, pasando de algo más de 33.000 a 40.700. Este dato, para Iglesias, revela que muchos de los accidentes sin baja podrían serlo en realidad, pero se solucionan mediante acuerdos entre la empresa y el trabajador. A los 40 fallecidos mientras trabajaban en 2001, hay que añadir otros 14 que murieron ?in itinere?, es decir, mientras iban o volvían del centro de trabajo. UGT reclama en ese sentido que las empresas pongan a disposición de sus trabajadores medios de transporte. Las enfermedades profesionales también aumentaron, un 12%, pasando de 1.162 en 2000 a 1.312 el año pasado. Para UGT, hasta ahora el Gobierno aragonés se ha centrado, a través de sus programas, en intentar reducir la siniestralidad con baja, pero debe apostar por el descenso de los accidentes que no causan baja y por la sensibilización y formento de una nueva cultura preventiva. En este sentido, el nuevo Insituto aragonés de Salud y Seguridad Laboral abre para el sindicato una ?esperanza?. En opinión de Iglesias, si este organismo es capaz de coordinar todos los recursos que existen en materia de seguridad laboral, de contar con la participación de los agentes sociales, y de sensibilizar a los empresarios, ?se puede evolucionar positivamente hacia un mayor cumplimiento de la ley en materia de riesgos laborales?.

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