El consejero de Agricultura pide un respaldo claro de la sociedad aragonesa a los embalses.

Gonzalo Arguilé realiza tal solicitud por la importancia de estas obras para el desarrollo de los regadíos en esta Comunidad Autónoma, ya que es imposible que se puedan acometer las actuaciones del Plan Nacional de Regadíos si no hay reservas hídricas suficientes como para poder satisfacer las demandas de los agricultores. Considera, además, que tienen un mayor eco, en la opinión pública, las voces críticas a las regulaciones hídricas que las favorables.

El Gobierno de Aragón está pendiente del desarrollo del Plan Nacional de Regadíos, que tiene un horizonte situado en el año 2008 y que pretende crear, por una parte, cuarenta y siete mil hectáreas de nuevos regadíos en esta Comunidad Autónoma y, por otra parte, modernizar ciento cuarenta y dos mil. Actuaciones que no se pueden llevar a cabo si no se incrementa la cantidad de agua regulada, de ahí la petición de urgente construcción de Biscarrués, Susía, Santaliestra y San Salvador.

Arguilé considera, además, que el Gobierno central, con su presidencia en la Unión Europea durante este primer semestre de 2002, ha de apostar por la ampliación de las superficies base correspondientes a cada cultivo, para evitar caer en continuas penalizaciones por sobrepasamiento en las producciones. Hay que apuntar que, con las nuevas hectáreas de regadío que se van a crear en Aragón, aumentará la superficie cultivada de maíz, alfalfa, arroz,... lo que llevará a superar el número de hectáreas de cultivo permitido por la Unión Europea, con lo que sobrecaerán penalizaciones en el sector primario aragonés.

El consejero de Agricultura añade que las revisiones periódicas de la Política Agraria Comunitaria suponen una enorme incertidumbre para el agricultor y el ganadero. Se demanda una mayor estabilidad en los criterios que imperan en la PAC. Criterios que experimentarán su modificación en el año 2003 para revisarse más profundamente en el 2006.

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