Los sindicatos denuncian el colapso de las Urgencias del Hospital de Barbastro

Se alude al incremento progresivo del número de urgencias atendidas y la complejidad de las mismas, agravado por los picos de demanda asistencial producidos por los movimientos vacacionales o patologías estacionales, como el caso de la gripe, que desbordan la capacidad del servicio, tanto en infraestructuras como en personal.

Amalio Bermejo, miembro de la Junta de Personal y representante de UGT, indicaba que ?esto lo venimos denunciando desde hace muchos años y se suele producir prácticamente todos los años? a lo que se añade el problema del envejecimiento de la población y los numerosos pacientes con enfermedades crónicas cuyo estado se ve afectado directamente por otras dolencias como la gripe.

Una afluencia de pacientes a urgencias que se constata también en otras épocas del año, debido al turismo. Bermejo apuntaba a las diferencias existentes entre los recursos de los dos hospitales de referencia de la provincia de Huesca, el de Barbastro y el San Jorge de la capital oscense diciendo que ?el hospital de Barbastro tiene una población asignada de 104.000 habitantes y tiene unos recursos que son prácticamente la mitad del otro hospital de referencia de la provincia, que es San Jorge, que da cobertura a 110.000 habitantes?.

La comparación, según Bermejo, lleva a pensar que ?estamos dando unos servicios al límite? y ?creemos que hemos llegado al nivel de saturación del hospital de Barbastro? por lo que se reclaman más infraestructuras y una mayor dotación de personal.

Amalio Bermejo ha puesto el ejemplo de la situación del hospital de día o área de observación, donde ?hay un enfermero o un auxiliar para 20 camas?.

Unas necesidades reflejadas en el estudio que hace unos meses realizaron los propios sindicatos.

Esta situación que los sindicatos califican de ?crítica? se viene registrando desde principios de este año, por lo que se han reproducido las escenas de ?camas en los pasillos? que se denunciaban hace un tiempo, según confirmaba el propio Bermejo.

Comentarios