El funeral de Feliciana Plaza se celebra este domingo en la Parroquia de San Salvador de Sariñena

Familiares y vecinos de la localidad monegrina despedirán a la que ha sido hasta ahora una de sus paisanas. En Sariñena se viven mientras tanto momentos de dolor y rabia por el trágico desenlace de la desaparición de Feliciana que ha tenido en vilo durante 5 días a todo el pueblo.

El presunto homicida Carlos Arizón Fernández ha pasado ya a disposición judicial. El joven de 26 años ha confesado ser el autor de la muerte de Feliciana, sin embargo ha negado ser el responsable de una violación a una mujer de 49 años denunciada el mismo día de su desaparición. Pese a que el joven niega su implicación en estos hechos, la Guardia Civil continúa investigando la posible relación del presunto homicida.

Y es que Carlos Arizón Fernández cuenta con antecedentes penales por violación. En concreto, hace 10 años, se vio implicado, junto a otros dos jóvenes en una violación a una muchacha de 22 años de Sariñena. La condena a los jóvenes, 14 años y 8 meses al ahora detenido y de 12 años para sus compañeros, mantuvo dividida a la localidad.

El cuerpo sin vida de Feliciana Plaza era hallado en un céntrico piso de la capital monegrina con signos de violencia.

Los hechos ocurrieron el día de Reyes, cuando la víctima salió a la calle a comprar pan. Fue en e trayecto, desde su casa en la calle Mercado hasta la panadería cuando Feliciana desapareció, lo que alarmó a sus familiares e hizo que se pusiera en marcha un dispositivo de búsqueda, formado por más de 200 personas entre miembros de la Guardia Civil y vecinos de la localidad.

Las pesquisas hicieron sospechar a la Guardia Civil de Carlos Arizón Fernández ya que uno de los perros adiestrados apuntaba constantemente a su casa. En un interrogatorio posterior, se detectaron contradicciones en el detenido. Según fuentes de la Guardia Civil, el presunto homicida confirmó a las fuerzas de seguridad en el momento de su detención que el cuerpo de la desaparecida se encontraba en su domicilio.

Un fatal desenlace que ha sobrecogido a todo el pueblo ya que Feliciana, de 73 años de edad, era muy conocida en el pueblo a pesar de no haber nacido en él. Y todos los vecinos que la conocían hablan de su bondad y de su buen trato con todo el mundo.

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