El área de iniciativas locales de la DPH impulsará un vivero de plantas truferas

La comisión de Promoción de Iniciativas Locales de la Institución Provincial ha aprobado , el proyecto para la implantación del cultivo de plantas truferas en el Prepirineo de Huesca. Un ambicioso plan que pretende hacer de la trufa un cultivo alternativo en zonas de media montaña, preferentemente en las que están sujetas a figuras de protección medioambiental o en su entorno, donde la producción agrícola es muy escasa.

El objetivo principal es aportar una nueva posibilidad de actividad económica a partir de la puesta en valor de los recursos endógenos en un territorio, mediante la difusión de las características y condiciones de este cultivo, así como del establecimiento de un cierto número de plantaciones.

La propuesta que será debatida en el pleno que celebra este jueves , la Corporación Provincial, desarrollará con carácter demostrativo, una experiencia de las técnicas de un cultivo casi inexistente en la provincia y que puede animar la economía rural, creando nuevos yacimientos de empleo. Esta acción es complementaria con otras ya adoptadas por la Diputación Provincial de Huesca y otras administraciones, para valorizar los recursos locales y conseguir así que la mejora de las expectativas económicas ayuden a fijar la población.

Esta iniciativa pretende conseguir a medio y largo plazo, un volumen de producción suficiente y continuado como para que lo que hoy son instrumentos de comercialización no regulares, afloren y se conviertan en una fuente complementaria de riqueza. También se quiere reforzar entre la población del medio rural de montaña, el sentimiento de que el origen de sus ingresos va a depender de múltiples actividades relacionadas con su medio y de los nuevos enfoques que sean capaces de darles. Otro de los objetivos económicos es introducir la trufa en gastronomía y el consumo local.

Por otro lado, con este proyecto se favorecerá la recuperación de tierras de cultivo con plantaciones arbóreas autóctonas, con una incidencia especial en las que han sufrido devastaciones por incendios forestales, la investigación sobre un cultivo poco conocido desde el punto de vista medioambiental y de desarrollo de la plantación e indirectamente, la reproducción de caza menor.

El resultado esperado tras esta acción demostrativa es poner las bases para que el conocimiento de las posibilidades del cultivo de trufa negra entre la población rural sea mayor, que éste derive en un mejor aprovechamiento de este recurso y que los interesados estén en condiciones de acogerse a las ayudas de carácter general que se ofrecen desde la Administración.

Según se determina en el informe elaborado por los técnicos del Departamento de Iniciativas Locales de la Diputación de Huesca, para conseguir cumplir el objetivo general "debe tratarse de un proyecto de poca duración, con incentivos superiores a los que se ofrecen desde otras administraciones y con toda la dispersión territorial posible, acompañado de una labor de difusión y asesoría, y, complementado con el impulso para la creación de un vivero capaz de producir plantas con micorriza en la misma zona".

España es, junto con Italia, el mayor productor de trufa negra, un producto típicamente mediterráneo, que comienza a ofrecerse como alternativa en muchas zonas deprimidas de nuestra geografía, debido a la naturaleza de su clima, de sus suelos y de su hábitat. En Aragón se encuentran grandes áreas productivas y productoras, así como localidades muy destacadas en la comercialización de este hongo. En el conjunto de sierras que denominamos genéricamente Prepirineo, existe una tradición de recolección de la trufa bastante arraigada, que se manifiesta en el comercio que de ella se hace en Graus. Sin embargo, la producción mediante el cultivo apenas cuenta con algunas pocas hectáreas en este municipio, en Benabarre, y en alguna otra zona de la comarca de Sobrarbe.

Los estudios realizados por el Servicio de Investigación Agraria de Aragón y la información facilitada por la OCA de Graus indican que en la provincia de Huesca, la zona apta para la introducción de este cultivo es el Prepirineo por sus caraterísticas físicas, químicas, de humedad, ph, biológicas, etc.

La acción que la Presidencia de la Comisión de Promoción de Iniciativas Locales quiere impulsar se orienta a crear una acción demostrativa dirigida a romper las barreras que impiden la difusión de una actividad económica nueva en el entorno rural que podría tener un importante impacto a medio plazo y revitalizar muchos municipios con escasas perspectivas de futuro. El resultado esperado tras esta iniciativa es poner las bases para que el cultivo se desarrolle y se establezca un centro de conocimiento de la micorriza con Tuber melanosporum.

Para alcanzar este resultado, la Corporación Provincial se basa en experiencias próximas, como la de Teruel, que indican que si la administración realiza una campaña de difusión y fomento del cultivo, cabe esperar una disposición favorable a su introducción. En la provincia de Teruel,l Servicio de Agricultura estimaba este año en más de 1.500 hectáreas, las cultivadas con plantas con micorrizadas de trufa negra.

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