La pensión media de jubilación de la Seguridad Social ha crecido un 18,63 por cien desde 1997, año que entró en vigor la ley de pensiones.

El gasto en pensiones contributivas de la Seguridad Social ha aumentado en 2,6 billones de pesetas en seis años (15.863,28 millones de euros), al pasar de un gasto anual de 6,7 billones de pesetas en 1996 a los 9,3 billones de pesetas (56.230 millones de euros) que la Seguridad Social prevé gastar en 2002, según presupuesto. Esta cifra equivale a un incremento del 39,30 por ciento entre 1996 y 2002 y, en términos absolutos, a un incremento de más de cuatrocientos mil millones de pesetas por año.

En cuanto a la cuantía de la pensión media de jubilación se ha incrementado un 28 por ciento en este mismo período, pasando de 73.752 pesetas al mes (443,26 euros) en diciembre de 1995 a 94.406 pesetas en octubre de 2001 (567,39 euros), 20.654 pesetas más. Así mismo, desde 1997, año de entrada en vigor de la Ley de pensiones, que elevó gradualmente de 8 a 15 años el período que se tiene en cuenta para el cálculo de la pensión, la cuantía media de jubilación se ha incrementado un 18,63 por ciento, pasando de una cuantía media mensual de 79.579 pesetas (478,28 euros) en diciembre de 1997 a 94.406 pesetas (567,39 euros) en octubre de 2001, 14.827 pesetas más al mes.

El gasto por jubilación, el que más crece

El gasto en pensiones por jubilación es el que más ha crecido en este período, pasando de un volumen anual de 3,67 billones de pesetas en 1996 a los 6,33 billones (38 mil millones de euros) que contempla el presupuesto de la Seguridad Social para 2002, casi el doble.

Por el contrario, el gasto en pensiones de incapacidad muestra una evolución contenida, más acorde con la realidad de las condiciones laborales actuales y los avances en materia de sanidad y salud que en ejercicios precedentes. Así, se ha pasado de un gasto por incapacidad de 1,69 billones de pesetas en 1996 a 1,11 billones de pesetas el próximo año. Este sensible descenso responde por un lado, a las medidas de control de esta prestación para evitar abusos y por otro al cambio de denominación de estas pensiones que, manteniendo los mismos derechos, al alcanzar el beneficiario los 65 años pasan automáticamente a denominarse de jubilación. Este cambio se introduce en la ley de pensiones de 1997.

El gasto en pensiones de viudedad pasa de 1,24 billones de pesetas anuales en 1996 a 1,75 billones de pesetas en 2002 (10.516 millones de euros), lo que supone un incremento de más de medio billón de pesetas en este período. El gasto en pensiones de orfandad pasa de 86.521 millones de pesetas anuales en 1996 a 134.112 millones en 2002 (806 millones de euros), lo que supone un aumento de 47.591 millones de pesetas. Y, por último, el gasto en pensiones en favor de familiares pasa de 21.600 millones de pesetas en 1996 a 28.485 millones de pesetas (171,20 millones de euros) en 2002.

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