Conocer las necesidades, utilización de buenos materiales y proyectos realizables, claves para la ejecución de obras públicas.

Es el titular que han dejado algunos de los responsables de diversos proyectos constructivos de la ciudad. Interesante reflexión si contamos que en Huesca se está en estos momentos construyendo diversos edificios que marcarán el urbanismo del nuevo siglo en la ciudad: El Polígono 24, la Piscina Cubierta, El Centro de Arte Contemporáneo, la remodelación de la parte talada del Parque, la ampliación del Ayuntamiento, Walqa o el Palacio Multiusos.

Algunos de los responsables a los que nos referimos fueron objeto de críticas por la gestión realizada en la ejecución de los mencionados proyectos, pero al final lo que ha acabado quedando es la obra y su funcionalidad o no.

Un ejemplo de lo que decimos lo encontramos en el Palacio de la Diputación de Huesca, un edificio que, por su diseño, significó una ruptura en el urbanismo de la época. Costo 800 millones de pesetas, se emplearon los mejores materiales del mercado y a pesar de lo que en su día se dijo, funcionó. La clave es, para Carlos García, Presidente entonces de la Diputación de Huesca, que se apostó por un proyecto constructivamente viable.

Para José María Escriche, Concejal del Ayuntamiento de Huesca en los 90, otra clave en todo proyecto es la utilización de los materiales adecuados, independientemente de su precio. Al final, en buena medida, la perdurabilidad de las obras dependen. Un ejemplo de lo que dice lo encontramos, dice Escriche, en la Rosaleda del Parque Municipal Miguel Servet.

Pero podemos también mirar a otros ejemplos de obras cuya ejecución no ha sido la adecuada; algunas obras que, incluso, no se han llegado a terminar. Un ejemplo claro: la rehabilitación de Capuchinas. Para el entonces Consejero de Bienestar Social y Trabajo la clave del fracaso fue, ni más ni menos, que la redacción de un proyecto inadecuado.

Calvo da algunos consejos para obras futuras: El primero y fundamental es conocer las necesidades que tiene que satisfacer el edificio, y luego, que haya verdadera voluntad política de acometerlo. Ni una cosa ni otra tuvo lugar en Capuchinas.

Y desde la oposición también se opina al respecto. Pablo Malo fue durante dos mandatos Concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Huesca y tiene claro que las prisas son malas consejeras. A veces es mejor pensar las cosas dos veces, aunque eso signifique retrasar la ejecución de un proyecto.

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