CEPYME Huesca rechaza la subida de los módulos del IRPF prevista para 2002

La Confederación considera que el incremento del 4,8 por ciento anunciado está absolutamente injustificado en las actuales circunstancias económicas.

La Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa de Huesca (CEPYME Huesca), a traves de una nota ha indicado que ? expresa su más rotunda oposición a la subida del 4,8 por ciento de los módulos del régimen de estimación objetiva del IRPF y el régimen simplificado del IVA, prevista en el borrador de Orden del Ministerio de Hacienda.?

CEPYME Huesca de conformidad con la Junta Directiva y el Comité Ejecutivo de la Confederación Española de la Mediana Empresa, organización en la que está integrada, considera absolutamente injustificada esta subida y rechaza los argumentos esgrimidos por la Secretaría de Estado de Hacienda para explicarla.

En este sentido, CEPYME Huesca considera que no es cierta la afirmación de que los módulos ?no han experimentado incremento alguno? desde 1996 porque, si bien en dicho año el Gobierno aprobó una reducción general del 15 por ciento para el rendimiento neto determinado por la aplicación de los módulos, este porcentaje, que se mantuvo para los años 1997 y 1998, se rebajó al 7 por ciento (o al 12 por ciento si la empresa creaba un cierto desempleo) para los años 1999 y 2000. Es decir, que la tributación por el régimen de módulos en el IRPF ha experimentado un incremento del 15 por ciento desde el año 1996 al 2001.

CEPYME también rechaza que la subida se base ?en las actuales previsiones macroeconómicas que afirman un sostenimiento de las ventas y un moderado crecimiento del consumo final nacional, unido a la cifra de inflación incluida en los Presupuestos Generales?, ya que organismos internacionales como la Comisión Europea o la OCDE están llevando a cabo una revisión a la baja de las previsiones macroeconómicas para el próximo año. Según la Confederación, resulta totalmente inadecuado que el Gobierno, en lugar de utilizar la política fiscal como un instrumento de reactivación para paliar los efectos de la crisis, adopte medidas que suponen un desmesurado aumento de la fiscalidad de las pequeñas empresas.

Por otro lado, el año 2002 se presenta como el segundo consecutivo en que la tarifa del IRPF no va a ser objeto de corrección de los efectos de la inflación, con lo que una vez más va a actuar la llamada ?progresividad en frío?. Este hecho, que va contrarrestando paulatinamente los beneficiosos efectos de la reforma fiscal para las pymes del año 1998, representa, según la Confederación, un nuevo incremento de la tributación de los empresarios acogidos al régimen de módulos, cuyos rendimientos estimados son finalmente gravados por la escala del IRPF.

Por último, CEPYME denuncia la ruptura en esta ocasión del método de consulta con los sectores afectados y reclama que, como en años anteriores, la Administración abra un período de consultas que permita exponer sus puntos de vista y analizar la situación concreta en la que se encuentran cada uno de ellos, que permita adecuar la cuantía de los módulos a la realidad empresarial.

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