Cartas al director: Entidades locales

Editorial de Naxe.

Una de las principales responsabilidades de las Entidades locales es la de asumir la óptima prestación y gestión de los Servicios sociales. Estas áreas administrativas se encuentran en su mayoría concertadas por medio de convenios con la Diputación General de Aragón, garantizando de esta manera la cobertura de todo el ámbito que comprende el territorio de nuestra Comunidad.

La propuesta que en su día se firmó en Jaca, como uno de los puntos del pacto de gobierno (PSOE-CHA) en el que se definía la constitución de una Fundación de Servicios sociales, no se ha hecho todavía realidad, podríamos pensar que el actual ?bipartito? ha desechado la iniciativa o, simplemente la ha postergado a un segundo plano. Pero la realidad es otra, la inminente creación de la Comarca de la Jacetania, obliga a replantearse y a reflexionar sobre la función y ámbito del que se ha de dotar a este Servicio.

La descentralización que los servicios comarcales sufrirán en este nuevo ente, nos hacen pensar que, por las características y problemática particular de nuestro territorio (despoblación tercera edad, inmigración, ... ), este servicio podía cumplir los requisitos suficientes para derivar la sede a otra localidad de nuestra Comarca. No obstante se trata de una mera especulación puesto que hasta que no esté definida la Junta de Gobierno no se diseñará el funcionamiento y el organigrama de este organismo.

La Acción social debe de enmarcarse en un escenario de actuación inmediata, teniendo la autonomía suficiente como para poder acceder a solucionar los puntuales problemas que se plantean con la mayor diligencia y eficacia posibles. Es además un servicio que requiere una estrecha proximidad con la especial población a la que debe su dedicación. El impulso y respaldo político debe de apuntalarse con todas las garantías institucionales, no se trata de una cuestión de colores partidistas sino de un servicio a la sociedad que más carencias padece y que más atención requiere. Es una deuda social que entre todos debemos de procurar exigiendo y exigiéndonos el compromiso de avalar la mejora en la calidad de vida que la propia sociedad nos demanda.

Las consecuencias derivadas de la globalización internacional, no pueden dejarnos olvidar las necesidades perentorias con las que rutinariamente nos hemos habituado a convivir. Es cierto que esta globalización nos introduce en un mundo más deshumanizado y primordialmente más materialista, donde el consumismo y la consecución de mayores comodidades individuales y colectivas nos hace distorsionar la visión objetiva de la realidad, por ello debemos de dedicar todos nuestros esfuerzos en articular los recursos humanos y materiales a nuestro alcance, para dar una solución óptima y eficaz a este especial segmento social.

Por una parte, la sensibilización y la participación ciudadana delimitarían el protocolo de esta Fundación de Servicios sociales, y por otra se conseguiría aunar esfuerzos rentabilizando al máximo los diferentes recursos. No olvidemos que en la diversificación de la atención prestada por las diferentes organizaciones de ayuda que hay en nuestra localidad, se solapan actuaciones que persiguen idéntica finalidad, siendo estas aprovechadas por la pequeña picaresca que desprestigia a quienes han de recurrir a ellas por verdadera necesidad.

La Fundación de Servicios sociales es pues uno de los pilares básicos en nuestra interpretación política de la Acción social y por ello no renunciamos a que estos partidos que nos gobiernan lleven a cabo esta concertada iniciativa, pero además con la misma contundencia queremos que se garantice el éxito de la misma, por lo que exigimos la prudencia y cautela que en este caso se debe de exigir, y somos conscientes de que la apuesta de este equipo de gobierno es unánime a este respecto

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