Criticas al dragado y extracción de áridos de las confluencias de los ríos Esera e Isábena en Graus.

Según Ecologistas en acción ?la extracción de áridos y dragado que se está efectuando en la confluencia de los ríos Ésera e Isábena , aguas arriba del embalse de Barasona , término municipal de Graus por parte de la empresa VIDAL, está incidiendo muy negativamente en el ecosistema ribereño provocando un fuerte impacto ambiental que afecta a una de las zonas más importantes del mismo, la confluencia de ambos ríos con el pantano de Barasona, zona de ecotonos de indudable valor ecológico y que preserva una importante biodiversidad?

La realización de estas obras afecta a numerosas especies protegidas por los Catálogos de Especies Amenazadas de Aragón (Decreto 49/1995, de 28 de Marzo de la Diputación General de Aragón) y Estatal (Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo), las directivas 92/43/CEE del Consejo de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, entre las que cabe destacar a la nutria , especie vulnerable a la alteración de su hábitat y que mantiene una de sus reductos en estos dos ríos pirenaicos , la madrilla declarada de interés comunitario y el somormujo lavanco entre otras.

Esta zona es , en el tramo del Isábena, un LIC (Lugares de Interés Comunitario), designado para que forme parte de la futura red europea de espacios naturales (conocida como Red Natura 2000) de acuerdo con la directiva 92/43/CEE del Consejo de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres y que debe ser preservada , contando por lo tanto , con una figura de protección.

Además, la legislación y en concreto el Real Decreto Legislativo 1302/1986, de Evaluación de Impacto Ambiental y la reciente Ley 6/2001 que lo modifican exige la realización de Evaluación, o Estudio de Impacto Ambiental, tanto en el caso de que sea una extracción de áridos , como un dragado e independientemente de si es una obra privada o de la administración , máxime cuando esta obra es apreciable desde la población de Graus y desde diversas carreteras comarcales. Por otro lado se denuncia que dicha obra no se ha sometido a información pública , como es preceptivo, razón por la que no se han podido realizar alegaciones.

Dada la visibilidad de esta actividad desde dos puentes de carreteras y desde la propia población de Graus, y atendiendo a la magnitud e ilegalidad de la obra es inaceptable que ésta no se haya paralizado de oficio por la propia Confederación Hidrográfica del Ebro o por los Servicios de Medio Natural de la DGA,.

Por otro lado es de dominio público, y por supuesto suficientemente conocido por la Administración la importancia que tienen los ríos Ésera e Isábena para la conservación de la población de nutrias de todo el Pirineo, razón más que suficiente para mirar con lupa cualquier proyecto que pueda afectar a esta especie calificada como sensible a la alteración de su hábitat . Con mucha más razón si la obra dificulta la comunicación natural entre las poblaciones de nutrias de ambos ríos, aunque sea de forma temporal.

En el caso de tratarse de obras de urgencia, denominación que se usa con demasiada frecuencia e indiscriminadamente para saltarse todas las normativas que regulan estas actividades, también se debería haber realizado la Evaluación de Impacto Ambiental, puesto que desde las últimas lluvias fuertes ( junio de 2001) hasta la fecha ha pasado suficiente tiempo como para entender que no es tanta la urgencia, debiéndose haber realizado como mínimo una estudio de afecciones en una zona declarada como LIC y que en todo caso, al estar cercana al pantano, no tiene riesgo importante de inundación.

Por todos estos hechos se solicita se paralice inmediatamente las extracciones y se obligue a reponer, a la mayor brevedad posible el ecosistema a su estado anterior.

Ecologistas en Acción manifiesta tanto a la CHE como a Medio Natural su desacuerdo con la política de protección de los ríos , y recalca que semana tras semana se observan noticias que informan sobre impactos negativos sobre estos ecosistema (recientemente los desembalses de Arguís, Pasonuevo y Linsoles y , como mal endémico , la falta de caudales de mantenimiento en los principales ríos pirenaícos debido a la sobreexplotación del recurso agua) .

También es inaudito la falta de restauración por parte de las empresas en las obras extractivas que se realizan en los ríos , no aplicándose ni el Reglamento de DPH ni el Decreto 98/1994, de 26 de abril, de la Diputación General de Aragón, sobre normas de protección del Medio Ambiente de aplicación a las actividades extractivas en la Comunidad Autónoma de Aragón, extracciones que se deberían realizar en lugares alternativos , fuera de las riberas produciendo un impacto menor.

Por último Ecologistas en Acción señala que ,dado que la zona donde se realizan las obras afecta a un LIC que debe someterse a las medidas de protección de la Directiva 92/43/CEE , en el caso de no paralizarse las obras en un plazo razonable se comunicará a la Comisión Europea el tratamiento que se da a estas zonas desde el Estado Español.

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