Cartas al director: Despedida a la afición peñista

Alberto Carreras, jugador de baloncesto

Quiero transmitir desde estas líneas mi despedida a la afición peñista y oscense en general. Por el respeto que esta me merece quiero aclarar las causas, no reflejadas en la nota de prensa, que me llevan a tomar la decisión de solicitar la baja voluntaria a la directiva del C.B Peñas, renunciando a mi contrato y por tanto a mi ficha.

El Lunes 22 de Octubre se me exigió volver a entrenar bajo la amenaza de sanción. La junta directiva se basó en el informe del Dr. Dario Martínez, médico del club. Sin embargo, hay datos irrefutables acerca de mi lesión: las dos resonancias magnéticas a las que he sido sometido dictaminan la presencia de protusiones discales en L4-L5 y L5-S1; el Dr. Sarasa recomendó reposo deportivo y terapia rehabilitadora durante cuatro semanas tras exploración y visión de la resonancia; el Dr. García Pequerull de la Clínica del Pilar recomendó reposo deportivo y rehabilitación, además de continuar con una serie de pruebas que no han finalizado por la negativa del club.

Me siento engañado y utilizado. Se ha dudado de mi profesionalidad insinuando que finjo estar lesionado y afirmando que los dolores que padezco no tienen causas aparentes. Se me ha faltado al respeto acusándome públicamente de mentiroso. Se ha intentado chantajearme emocional mente desde la directiva para que jugara lesionado apelando al amor por los colores. SE HA JUGADO CON MI SALUD.

Me quedé solo en mis visitas y viajes a los médicos, una vez que el preparador físico del equipo dimitiera de su cargo, y me he sentido ignorado por un entrenador que me mandó al Dr. Sarasa para luego lavarse las manos y no defender su criterio, actuando de un modo en mi presencia y de otro con la directiva. Nunca me ha defendido.

A la hora de mi fichaje, se me vendió la historia del club, el nombre, la seriedad y el trato humano, por desgracia he comprobado que de esa historia sólo queda el nombre y la afición. Vine a este club cargado de ilusión rechazando ofertas de superior categoría para demostrar mi valía jugando más minutos y teniendo mayor responsabilidad. El primer interesado en recuperarme y jugar soy yo. Soy jugador de baloncesto profesional.

Me vuelvo a mi casa, a Valladolid, con los informes médicos, que también les remito, que demuestran que yo no miento. Lo más triste, es que el jefe de los servicios médicos del Fórum de Valladolid, Dr. Manuel Álvarez, me ha ratificado el diagnóstico del Dr. Sarasa y confía que siguiendo el proceso de reposo y rehabilitación que aquí no me han dejado llevar, en 10 -15 días puedo estar para jugar.

Por último, quiero agradecer al Dr. Sarasa su comportamiento personal y profesional conmigo; el apoyo de todos mis compañeros, en especial de Larry Betrán, Matti Urbieta y Oscar Revuelto; y la ayuda profesional y personal de Roberto Cabellud. Gracias.

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