Carta al director: A trabajar

Jesús Pérez Navasa, Coordinador Intercomarcal de IU en el Altoaragón

El Consejo Político de Aragón de Izquierda Unida ha refrendado el acuerdo alcanzado con el Gobierno de Aragón y por lo tanto, como máximo órgano de dirección de Aragón, este acuerdo es el acuerdo de todos los militantes de IU, tanto de quienes éramos críticos como de los que no. Nadie vea crisis internas. Nadie vea cismas. IU es una organización democrática que en ocasiones tiene acalorados debates sobre cuestiones de tanta trascendencia como la que se aprobó el pasado 30 de octubre.

Si Izquierda Unida fuera un cementerio político y no estuviera viva como lo está, un acuerdo tan vital para nosotros hubiera pasado sin discrepancia y sin debate. Por tanto a nadie debe de extrañar las diferencias de criterio en el seno de IU. Tampoco vea nadie paralelismos con otras épocas ya que IU de Aragón tiene más unidad interna que nunca. Democráticamente las decisiones que se toman por una mayoría son las decisiones del conjunto, por lo tanto el acuerdo alcanzado es también asumido por el Altoaragón.

En cuanto a la tentación de comparar el caso oscense con el del Gobierno de Aragón, permítanme explicar las diferencias.

Huesca vivió un proceso de negociación distinto, que partió de un acuerdo bilateral programático a los pocas semanas de las elecciones, entre dos fuerzas progresistas, IU y PSOE, que no comprometía a la entrada en el gobierno municipal de IU, acuerdo al que después se sumó el Partido Aragonés y que generó un documento de gobierno incluso más amplio que el firmado con el Gobierno Aragonés, lleno de concreciones, plazos y cuantificado. Posteriormente, se discutió el modelo de gestión, quienes participaban en el gobierno y en que áreas, y nunca antes, ni siquiera de forma paralela, otro claro rasgo de diferenciación. Además, la organización local de Huesca fue protagonista directa de la negociación, siendo el conjunto de la militancia quien marcó todo el proceso, y nunca de forma cupular.

Las diferencias entre ambos acuerdos son notables y por ello pido que se evite la tentación facilona de la comparación entre dos procesos completamente distintos. Es evidente que no hablo de los contenidos de los acuerdos.

No es este el momento para explicar cuales son nuestras diferencias con el acuerdo entre IU y el Gobierno de Aragón, de hecho, como antes explicaba, ya no existen. El objeto es una poderosa llamada de atención. Aragón no es solamente su Gobierno y las Cortes. Aragón es una enorme red de pueblos y pequeñas localidades con vida y trayectoria propias, con sus problemas cotidianos, su vida municipal, sus mancomunidades, sus futuras comarcas...

Este nuevo mapa político aragonés nos da pie a solicitar una reflexión de las direcciones regionales de PSOE, PAR e IU sobre distintas situaciones ?anómalas? que se viven en algunos de nuestros pueblos. En lugares como Alcolea del Cinca la actuación de la Alcaldesa del PAR, pese a que existe un acuerdo de gobierno municipal, hace casi imposible la gobernabilidad con IU, dada su permanente deslealtad, o casos como el Ayuntamiento de Barbastro donde el Alcalde del PSOE practica una persecución casi inquisitorial a IU, con su exclusión desde el primer momento de la Comisión de Gobierno municipal y el desdén cotidiano en todas y cada una de sus actuaciones. En cualquiera de los dos casos, nuestros concejales y concejalas tienen la madera suficiente como para salir airosos de tan complicados entuertos que parecen no preocupar tanto.

Desde IU del Altoaragón estamos convencidos que para evitar análisis simplistas y que superen las tendencias centralistas zaragozanas, hay que asumir que al norte del Ebro también viven personas, concejales de IU con responsabilidades de gobierno, con su electorado, con su pueblo, y que no pueden quedar al margen de los grandes acuerdos, ya que malamente podremos articular Aragón si la opinión de nuestra militancia no es tenida en cuenta.

Desgraciadamente, los medios de comunicación regionales reflejan una realidad centralista de nuestra región. Sólo tiene importancia lo que se cuece en Zaragoza y por lo tanto no se comprende que desde la periferia se pueda tener otra sensibilidad. Es un hecho que los análisis superficiales conducen siempre a errores.

Por finalizar, y aún a riesgo de parecer pesado, diremos que IU del Altoaragón ya ha asumido el acuerdo como propio, y desde hoy mismo se ha puesto a trabajar para que, cuando menos, se cumpla lo firmado. La labor a realizar en defensa de la sociedad aragonesa es mucha, e IU del Altoaragón no perderá mas tiempo en mirarse el ombligo. Es hora de trabajar.

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