Luces y sombras en torno al Plan Nacional de Regadíos.

A lo largo de la semana se han producido numerosos pronunciamientos sobre este documento en el que se recoge en un inicio la transformación en regadío de cuarenta y siete mil hectáreas, y la modernización de ciento cuarenta y dos mil.

El consejero de Agricultura, Gonzalo Arguilé, apunta que, aunque este Plan no convence a muchos, incluye un ritmo de transformación de hectáreas de secano en regadío muy considerable en caso de que se pueda llevar a efecto. Serán en torno a las seis mil hectáreas anuales de nuevos regadíos y de regadíos sociales las que se crearán hasta el año 2008 en Aragón.

En los mismos términos se expresa ASAJA Aragón. Su secretario general, Esteban Andrés, afirma que, aunque no es el mejor Plan al que puede aspirar esta Comunidad Autónoma, es importante que exista un calendario de ejecución de obras y de financiación.

Si bien se reconoce la importancia de dar este paso, la firma del Plan Nacional de Regadíos, se critica la insuficiencia de las cuarenta y siete mil hectáreas de transformación en regadíos en comparación con las doscientas siete mil que recogía el Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro. En especial, en el Servicio provincial de Agricultura del Gobierno de Aragón en Huesca, se echan en falta más hectáreas en el capítulo de nuevos regadíos.

Desde el Partido Aragonés se ha realizado un pronunciamiento claro a favor de los regadíos pero en contra de este Plan Nacional, ya que frente a las doscientas siete mil hectáreas que se incluyen en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro y en el Pacto del Agua, el Plan Nacional de Regadíos sólo recoge cuarenta y siete mil en el horizonte 2008 dejando la puerta abierta a cuarenta y tres mil más hasta el 2020.

UAGA también se ha pronunciado en contra de este Plan Nacional de Regadíos por no cumplir con las expectativas de Aragón. Se critica que no se establecen los plazos de ejecución ni de financiación de las obras, no se definen las zonas en las que se van a realizar los regadíos de interés social, ni cuándo se va a acometer esta tarea, ni quién los va a ejecutar. También muestra esta organización sus dudas en cuanto a la financiación de los regadíos.

Comentarios