El Ayuntamiento de Huesca quiere agilizar la eliminación de la subestación eléctrica de doctor Artero.

El incidente que tuvo lugar en dicha subestación ha vuelto a poner de manifiesto, por una parte el peligro que supone que en el casco urbano exista una instalación de estas características, a lo que hay que añadir el problema urbanístico que plantea para un futuro desarrollo urbanístico de la zona.

La solución está clara para el Consistorio, a medio plazo la subestación debe desaparecer del casco urbano, pero para su traslado hay que llevar a cabo una fuerte inversión cercana a los 1.000 millones de pesetas, un desembolso que la compañía Eléctricas Reunidas de Zaragoza no quiere asumir sin contraprestaciones a cambio.

En el Ayuntamiento ya se estudia una posibilidad que haría viable la operación y que se contemplará en el avance del Plan General de Ordenación Urbana que esta a punto de ser presentado. La operación consistiría en la firma de un convenio a dos bandas Eléctricas-Ayuntamiento, por el que se permitiría llevar a cabo en la zona una promoción de viviendas, cuyas plusvalías irían destinadas al traslado de la subestación.

De esta forma se conseguiría, por una parte, la eliminación del peligro, y por otra se suprimiría el tapón urbanístico que constituye la estación eléctrica.

El planeamiento que se contempla para esta zona prevé que, además de permitir a Eléctricas la edificación de 250 viviendas, se proceda a la construcción de un nuevo puente sobre el Isuela.

Volviendo a la subestación eléctrica recordar que de inmediato se va a proceder a la eliminación de la línea de Alta Tensión que parte de esta instalación y cruza el polígono 24 y el colegio Juan XXIII. El primer tramo se ejecuta junto con las intervenciones urbanísticas que se llevan a cabo en Albajar y el Padre Querbes; otra cosa es la supresión del tendido eléctrico del Colegio, una operación que tendrá que asumir el propio Ayuntamiento.

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