¿Qué es la Inspección Técnica de Vehículos?

La ITV (inspección técnica de vehículos) es la comprobación técnica de los vehículos con la finalidad de poder detectar los posibles defectos o fallos de los elementos mecánicos. De esta manera se intentan prevenir accidentes mediante la correcta solución de la avería. También se intenta garantizar la fiabilidad de los componentes del vehículo, incrementar la protección del medio ambiente y reducir el consumo energético. Aquellos que circulen con su vehículo sin haber pasado la ITV deben tener en cuenta que pueden ser sancionados hasta con 25.000 pesetas de multa. También se les anulará el permiso de circulación hasta que se regularice la situación, es decir, cuando el vehículo pase la ITV.

Antes de llevar nuestro vehículo a la ITV, es aconsejable que este sea revisado por un concesionario oficial o bien por un taller mecánico de nuestra confianza. Con esta, muy recomendable, revisión también evitaremos tener que volver al taller de la ITV, ya que si en la inspección técnica hubiera algún problema, tendríamos que volver días más tarde con la avería resuelta.

¿Qué nos revisan en la ITV?

-Acondicionamiento interior: Documentación. Estado de las placas de matrícula, espejos retrovisores, limpiaparabrisas y guardabarros.

-Carrocería: Verificación del estado de la cabina, puertas, cristales, parabrisas, ventanillas, pasos de ruedas y aletas, piso y bajos, estribos y asideros, parachoques...

-Señalización: Intermitentes, luces de frenada y pare, señalización de avería, luces de marcha atrás, reflectantes y bocina.

-Alumbrado: Luces de carretera y cortas, alumbrado ordinario, de niebla y de la placa de la matrícula posterior.

-Frenos: Eficacia de frenado. Verificación de circuitos y de los órganos que intervienen en el equipo de frenado.

-Dirección: Control de la dirección, detección de holguras de rótulas y rodamientos, alineación de ruedas, volante y columna de dirección, servodirección y amortiguación de dirección.

-Ejes y suspensiones: Control de ejes delanteros y traseros, rodamientos, ruedas, neumáticos y rueda de repuesto. Verificación de la suspensión.

-Bastidor, motor y transmisión: Chasis, caja de cambios, depósito de combustible, tubo de escape, emisión de gases contaminantes, nivel de ruidos, instalación eléctrica y batería.

Una vez realizada la ITV se nos entregará un informe de inspección técnica, donde se recogen los resultados de los diferentes controles a que se somete el vehículo y se anotan las deficiencias, si estas existiesen. Cuando vayamos a pasar la ITV necesitaremos la anterior tarjeta de inspección y el permiso de circulación del vehículo a inspeccionar.

La ley establece la obligatoriedad de pasar la ITV a todos los vehículos matriculados en el territorio estatal, ya sean automóviles particulares turismos y motocicletas, o vehículos dedicados al transporte de personas y todo tipo de mercaderías. La frecuencia de las inspecciones está fijada en función del tipo de vehículo y de su antigüedad:

En caso de haber sufrido un accidente, y hubiera resultado dañado algún elemento referente a la seguridad, deberemos volver a pasar la ITV.

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