Un lugar en el mundo

Esther Puisac

Sólo aquel que no tiene sentimientos, o bien aquel que no tiene activo ninguno de sus sentidos, no habrá sentido un escalofrío al ver en las últimas horas los atentados terroristas multimedia de Manhattan y Washington, y sólo esa persona no habrá sentido miedo al calcular las consecuencias de todas y cada una de las explosiones que caían sobre las cabezas de los americanos.

Pero el alma, a base de años y de anestesias se va endureciendo. Y parece que ahora, después de ver todo lo que vimos en tan poco espacio de tiempo, al no repetirse en su máxima intensidad lo vamos olvidando, mientras en la otra parte del mundo, la gente se afana en recuperar supervivientes entre tanta muerte.

Aquí, en este rincón del globo que es Huesca, aunque es el tema de todas la tertulias, este ataque a la cabeza y al corazón del mastodonte yanki se ve poco menos que como algo ?muy gordo?, pero puntual. En vez de un atentado, muchos atentados, en vez de un muerto, muchos muertos. Y ya está.

A veces da la sensación que el cierzo obnubila las mentes, haciendo que pensemos que no hay nada más allá del Salto Roldán y de las canteras de Almudévar que merezca la pena. Es como si la hondonada de la Hoya de Huesca tuviera su continuación en la atmósfera con una burbuja de cristal, que nos aísla de todo, lo bueno y lo malo, que hay fuera de esas fronteras.

Dentro de unas semanas, cuando suba la gasolina de su coche, el precio de todo lo que compra porque también el transporte se incrementa, cuando las fluctuaciones de la bolsa le repercutan en cien ámbitos, cuando vea claro como España se alinea claramente en un bando del orden internacional, cuando cada vez que vaya a tomar un avión para Estados Unidos miren raro su color de pelo moreno y esas cejas tan pobladas, y cuando sabe Dios qué otras consecuencias puede haber para usted y para mí, entonces, querido convecino, entonces, se dará usted cuenta que Huesca no es Jauja, ni marte, ni la luna. Huesca es tan sólo un pequeño lugar en el mismo mundo que Manhattan.

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