España: El PIB creció el 3 por ciento, superior en 1,3 puntos al de la zona euro.

El PIB registró en España un crecimiento tendencial del 3% en el segundo trimestre cifra superior en 1,3 puntos porcentuales al de la zona euro. Esto supone que el diferencial positivo de crecimiento económico español con el resto de los países, especialmente de la zona euro, se está ampliando. De hecho hace un año era de 0,5 puntos y ahora está en los citados 1,3 puntos.

Según los datos publicados por el INE, la economía española registró en el segundo trimestre un crecimiento del 3%, en relación con el mismo periodo del pasado año. Esta tasa es tres décimas inferior a la del primer trimestre (3,3% revisado), lo que se debe exclusivamente a la disminución de la contribución de la demanda externa, mientras que la demanda interna estabiliza su ritmo de aumento. El crecimiento de nuestra economía sigue superando al del promedio de la zona euro, que, según las estimaciones de avance de EUROSTAT, fue del 1,7% en el segundo trimestre.

La demanda interna en su conjunto registró en el segundo trimestre un aumento tendencial del 2,8%, idéntico al del primer trimestre, lo que interrumpe la tendencia a la desaceleración observada en los dos últimos años. La estabilización del ritmo de avance del agregado ha sido la consecuencia de un menor crecimiento del consumo, tanto del privado como del público, compensado por una recuperación de la inversión. Por su parte, la variación de existencias aportó una décima al crecimiento en el segundo trimestre, frente a una contribución nula en el trimestre previo.

CRECE LA INVERSIÓN

El gasto en consumo final de los hogares situó su tasa de aumento en el 2,7% en el segundo trimestre, dos décimas por debajo de la registrada en el trimestre anterior. Asimismo se moderó el ritmo de avance del consumo de las Administraciones Públicas, hasta situarse en el 1,9%, cifra inferior en medio punto porcentual a la del primer trimestre. Frente a esta ralentización del consumo, la formación bruta de capital fijo presentó un comportamiento más expansivo, registrando un crecimiento del 3,7%, ocho décimas más elevado que el del trimestre precedente. Esta aceleración afectó tanto al equipo como a la construcción.

La inversión en construcción, con una tasa de aumento del 5,8%, sigue siendo el elemento más dinámico de la inversión. La inversión en equipo ha registrado un importante cambio de tendencia al situarse en el 1 por ciento.

Por su parte, la demanda externa ha presentado nuevamente en el segundo trimestre una aportación neta positiva al crecimiento del PIB, aunque su cuantía ha sido de una décima, frente a cuatro décimas en el primer trimestre de este año en consonancia con el contexto internacional. Esta evolución ha sido el resultado de una desaceleración de las exportaciones mucho más intensa que la de las importaciones. Así, las exportaciones de bienes y servicios registraron un crecimiento del 5,9% en el segundo trimestre, casi dos puntos inferior al del primero, mientras que las importaciones reducían su tasa de aumento en ocho décimas, hasta situarse en el 5,3%.

Desde la perspectiva de la oferta, todas las grandes ramas de actividad han presentado en el segundo trimestre una contribución positiva al crecimiento del PIB. El mayor aumento del Valor Añadido Bruto ha sido el de la energía (6,9%), seguida de la construcción (6%), los servicios (3%) y, en último término, la industria (1,9%). Estas cifras señalan, en general, una flexión a la baja del crecimiento, con la excepción de la energía y la construcción, sector este último en el que la tasa de aumento se estabiliza prácticamente. En cuanto al desglose de los servicios, sigue contrastando el relativo dinamismo de los servicios de mercado (3,5%) con el débil avance de los servicios de no mercado (1,2%), es decir, los relacionados con el consumo público.

EMPLEO

En cuanto al empleo, los ocupados en términos de empleo equivalente a tiempo completo registraron en el segundo trimestre un aumento del 2,6% lo que demuestra que el crecimiento continúa siendo intensivo en términos de puestos de trabajo a tiempo completo. En términos absolutos se han creado 389.100 empleos en el último año. Sólo en el primer semestre de este año el número de puestos de trabajo a tiempo completo creados ha sido de 161.500 con lo cual se aseguran las previsiones de creación de empleo del Gobierno para este año. Dentro del conjunto de empleo creado los asalariados siguen aumentando a mayor ritmo (2,8%) que otros colectivos.

Las cuentas con el exterior presentan una mejora en la necesidad de financiación de la economía española. Dicha necesidad fue en el segundo trimestre de 441,5 miles de millones de pesetas, frente a 577,2 en el mismo periodo del año anterior. En términos de PIB, la necesidad de financiación exterior se redujo siete décimas respecto a un año antes, hasta situarse en el 1,6%. Esta mejora se ha derivado, fundamentalmente, de la favorable evolución de los precios de importación, en particular de los energéticos.

En resumen, la economía española ha seguido creciendo a un ritmo elevado, aunque dentro de una tendencia de ralentización, que se debe, fundamentalmente, al menor avance de las exportaciones, en un contexto internacional de desaceleración en todas las grandes áreas, entre ellas la europea. Por su parte, la demanda interna ha estabilizado su ritmo de aumento, frente a la tendencia descendente de los trimestres anteriores, constituyendo un elemento positivo que este resultado se deba a un mejor comportamiento de la inversión, frente a la moderación del consumo. Por último, en el segundo trimestre se ha ampliado un diferencial positivo con el crecimiento medio de la Unión Europea, lo que supone seguir avanzando en el proceso de convergencia real característico de los últimos años.

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