No sólo turismo.

Alberto Cebrián

El turismo en la provincia de Huesca ha adquirido en los últimos años una importancia muy significativa en su economía. Encontramos, especialmente, el atractivo del Pirineo, con los deportes de invierno y las actividades que allí se pueden practicar en verano. Se han ido sumando propuestas de enorme interés en otras zonas del Alto Aragón y en otras épocas del año, como la primavera y el otoño.

Se ha configurado un conjunto de atractivos naturales, patrimoniales, gastronómicos, culturales, recreativos,... que propicia el trasiego continuo de turistas por nuestras carreteras, por nuestros municipios, valles,...

No obstante, en los últimos días hemos sido testigos de una afirmación contundente: ?Huesca no puede limitarse al monocultivo del turismo?. Lo ha dicho tanto el presidente de la Confederación de Empresarios de la provincia, Luis Marco, como el dirigente socialista Josep Borrell.

La agroindustria ha de tomar la importancia que por parte de todos los círculos económicos se demanda. La supervivencia y la riqueza de los municipios del medio rural de ella depende. En el caso de la capital oscense y su entorno se está en un momento de espera para la ampliación de los regadíos en la Hoya y para la modernización de los ya existentes.

Estas infraestructuras pueden constituirse en fundamento de la implantación de nuevas empresas del sector agroalimentario.

En el caso de la montaña, se pide la convivencia del turismo con las actividades tradicionales, agricultura y ganadería, que durante muchos años han marcado el devenir económico de los pueblos y sus gentes. El Gobierno de Aragón trabaja en la redacción de la Ley del Pirineo. Es el momento de que se articulen las medidas necesarias para que los núcleos de población de la Cordillera sigan vivos.

Comentarios