28.000 alumnos vuelven al colegio.

Las últimas horas antes del comienzo de las clases se viven con intensidad por parte de los alumnos. Después de tres meses de vacaciones, la vuelta al colegio es deseada por muchos mientras otros querría disfrutar durante unos días más de las vacaciones. Este lunes, día 10 de septiembre, comienzan las clases de primaria y el día 17 las de Secundaria. Primero los lloros y después los juegos, las voces y el griterío de 28.000 niños llenarán todos los rincones de las aulas y recreos de los 20 centros escolares de la provincia.

Son 400 alumnos menos que el año pasado y sin embargo este año serán 2.488 profesores, 23 más, los que impartirán las clases. Unas cifras que, en principio, se traducen en una mayor calidad de la enseñanza y en la mejor prestación de servicios. La mayor parte de los escolares altoaragoneses, 21.500, acuden a centros de Enseñanza pública, mientras que el resto, unos 6.500 van a colegios privados.

Según el director provincial de Educación, Mariano Buera, el proceso de escolarización se ha desarrollado de modo transparente y en él han estado representados todos los sectores. En estos momentos, no queda ningún niño por escolarizar, sólo hay algunos alumnos que prefieren estar en otro colegio distinto al que les ha correspondido.

Los padres, por la parte que les toca, también están muy implicados en esta vuelta al colegio porque son sus bolsillos los que se resienten. El regreso a las aulas supone un desembolso importante para cada familia, más aún, cuando se acaba de salir de la época vacacional. Y es que llevar a los hijos a la escuela supone también la compra de libros, material escolar, ropa y otros gastos.

Sólo los libros cuestan de las 10.000 pesetas de la educación infantil a las 24.000 de la secundaria. Un precio que además este año se ha incrementado en un 4,8 por ciento, porcentaje muy por encima de la inflación prevista. El material escolar será otro de los gastos importantes. Entre cuadernos, bolígrafos o estuches los padres oscenses deberán abonar una cantidad que oscilará entre las 6.000 y las 10.000 pesetas.

El comedor escolar nos costará sobre las 8.000 pesetas, y el transporte unas 5.000. Pero el desembolso más importante llega con la ropa. Apartado que supone del 30 al 50 por ciento del gasto total para volver al colegio y en el que nos podemos llegar a gastar de 20.000 a 50.000 pesetas.

El Ayuntamiento de Huesca también participa de estos gastos concediendo 508 ayudas a la escolarización. Ayudas de comedor y libros que se engloban dentro de un programa mucho más amplio, que realiza la Fundación Municipal de Servicios Sociales, y en el que se incluyen prestaciones como el seguimiento escolar, para evitar el absentismo, higiene personal y ayudas en el estudio.

Para las becas de comedor y material escolar se han solicitado más de 700 ayudas de las cuales se han denegado 200 siguiendo baremos en los que se tienen en cuenta el salario familiar, las discapacidades y el buen o mal uso que se haya hecho de la prestación en años anteriores. En total el presupuesto asciende a 18 millones de pesetas. El consistorio tiene por objetivo que ningún niño comience el curso sin las ayudas para, de este modo, evitar discriminaciones.

Pero el ministerio de educación plantea las becas en estas fechas y las resuelve a final del año escolar. Una situación que provoca que las familias deban realizar una planificación económica que, en muchos casos, es imposible llevar a cabo. Los colegios de Pío XII y San Vicente han sido donde se han concedido mayor número de ayudas con 151 y 85 respectivamente. Pero además existen también otro tipo de gastos, en este caso, mensuales.

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