Cuatro mil hectáreas calcinadas en las últimas horas en el Alto Aragón. Preocupa el frente de Loarre.

Dos incendios centran la atención informativa: Loarre y Bernués. El más importante, el de la Sierra de Loarre con unas 3.500-4.000 hectáreas de terreno quemadas. Tiene dos frentes. Uno hacia el este, de dos kilómetros y que se dirige hacia Loarre. Es el más inquietante. El segundo se orienta hacia Concilio, al sureste. Se es más optimista en cuanto a este fuego.

Trabajan en las labores de control un total de nueve aeronaves, junto con trece máquinas terrestres. Se tiene la esperanza de que, a lo largo de este viernes, quede el incendio controlado, aunque se es prudente ante cualquier cambio atmosférico que pudiera suponer un giro en los acontecimientos.

En estos momentos, desde el Gobierno de Aragón se apunta que no hay núcleo de población que se vea amenazado por las llamas. No se ha registrado hasta la fecha ningún herido entre efectivos y población. Los vecinos de Riglos ya han retornado a sus domicilios en el transcurso de la mañana. Han pasado dos noches en la localidad de Ayerbe.

En cuanto a los daños ecológicos, se citan las vertientes sur, en las que en cinco o seis años podría recuperarse la masa vegetal. En las zonas orientadas hacia el norte, en dos años se podrá repoblar el terreno de pino silvestre.

Respecto a la fauna, se ha de esperar a que quede completamente extinguido el incendio de cara a poder valorar los daños en la colonia de buitres, y en la población de jabalíes, ardillas,... y otras especies.

Más de trescientas hectáreas han ardido en Bernués.

Es el segundo gran incendio de estos días. Hay dos focos, uno en La Carrosa, con 245 hectáreas calcinadas, y otro en Lorés, con 65. Se tiene la esperanza, lo mismo que en el caso de la Sierra de Loarre, de que quede controlado este viernes. La situación de tensión, que se vivía en Bernués merced a la cercanía de las llamas a la población, ya ha sido superada.

Comentarios