El Nuncio Apostólico ya conoce la renuncia del Obispo de Huesca.

Una delegación del Obispado oscense, presidida por el Vicario episcopal de la Diócesis, Agustín Catón, visitó esta semana a Manuel Monteiro de Castro, Nuncio de su Santidad el Papa en España. El motivo de su visita era entregar toda la documentación en la que Javier Osés recuerda al Papa la fecha de su 75 aniversario, momento en el que debería cesar como Obispo de Huesca.

Dicha solicitud, en la que Osés pone a su disposición el servicio pastoral de la Diócesis de Huesca, se dirigirá a Juan Pablo II, en próximos días, por medio de valija diplomática. Pero además, se entregaron a Monteiro de Castro otros documentos. Entre ellos, un extenso informe sobre la realidad de nuestra diócesis, sus avances, sus lagunas, sus anhelos y su estilo de trabajo personal. Igualmente se adjunta un texto, aprobado por la Asamblea Diocesana, en el que se dibuja a grandes rasgos el perfil del Obispo que les parece que encajaría con la línea de trabajo que se viene llevando a cabo hace años en la Diócesis. Finalmente, se entregó también el Testamento Espiritual de Don Javier, en el que expresa sus sentimientos personales, agradece la colaboración de todos, apunta cómo deberían trabajar y cómo se deberá acoger al nuevo obispo.

El Nuncio recibió toda esta documentación, sin aclarar nada sobre la posibilidad del nombramiento de un nuevo Obispo, ni nombres ni fechas. Lo normal es que todos estos trámites se realicen a partir de que el obispo en cuestión alcanza la edad de jubilación. En esta ocasión, el estado de salud de Javier Osés, que cumplirá los 75 años dentro de un mes justo, el próximo 23 de agosto, se ha decidido adelantar el trabajo, ya que su deseo sería que el nombramiento de un nuevo prelado no se demore excesivamente

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