¡Vaya con la Semana Santa!

Nuria Garcés

No deja de ser curioso que, cuando se produce la noticia de que la Semana Santa oscense ha sido declarada fiesta de interés regional, conocemos que una parte de la junta directiva de la Archicofradía de la Santísima Vera Cruz, con su mayordomo primero a la cabeza, ha presentado la dimisión.

Las diferencias, al parecer irreconciliables, se han saldado con la salida de miembros históricos que, aunque tal vez anclados en el pasado, no dejaban de trabajar intensamente por la Semana Santa, lidiando cada vez más con los nuevos aires que intentan entrar en la organización de estas celebraciones.

Pero según los dimisionarios, su abandono no se debe a la controversia suscitada con algunas cofradías. Las culpas las ponen sobre el Obispado, a quien acusan de intromisión en sus asuntos, y en una carta que el Vicario Episcopal de la Diócesis envió a la prensa, y que destapó la caja de los truenos, recién terminada la Semana Santa.

Ahora vendrán las valoraciones. Todos tienen su parte de culpa y de razón. La Vera Cruz, institución antiquísima donde las haya, defiende el derecho de mantener su independencia y de no permitir injerencias del Obispado en la renovación de sus estatutos, , por ejemplo. Aunque, se nos ocurre que tal vez deberían ir de la mano para bien de todos. El Obispado, por su parte, y sin el Obispo a la cabeza, no lo olvidemos, parece querer asumir también un protagonismo deseado por muchos pero criticado por otros tantos.

Queda preguntarnos si con semejante guirigay que se ha organizado entre unos y otros, cuando llegue la próxima Semana Santa, ésta siga mostrando originalidad, diversidad de sus actos o continuidad a través del tiempo, atributos que la han hecho merecedora de la reciente declaración por parte del Gobierno de Aragón.

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