Las infraestructuras, factor clave en el futuro de la provincia.

Según el ?Estudio de la situación actual de la economía de Aragón? realizado por UGT de cara al año 2001, Huesca no es ajena al contexto de desaceleración en el ritmo de crecimiento económico nacional y regional. No obstante, dentro de este panorama los sectores económicos parecen mantener un mejor comportamiento que la media aragonesa. Al igual que la nacional, la industria en la comunidad autónoma está ralentizando su crecimiento, aunque en Huesca se registraría una menor desaceleración. El consumo de cemento y la licitación oficial muestran una evolución más positiva de la construcción en esta provincia.

Por otra parte, el empleo agrícola en el primer trimestre parece seguir la trayectoria de recuperación del sector en el año 2000, aunque debemos tener en cuenta los episodios de la crisis de las vacas locas, la fiebre aftosa y más recientemente los focos de peste porcina aparecidos en el panorama ganadero nacional y su influencia en el consumo, que pueden tener consecuencias negativas en el sector oscense. El sector servicios se encuentra en gran parte supeditado a la evolución del consumo privado y el turismo.

BUEN AÑO PARA HUESCA

Se puede catalogar el año 2000 como un buen año para la economía oscense. En general los sectores económicos han tenido una recuperación positiva respecto al año anterior La agricultura se ha recuperado de los resultados negativos de años anteriores, ha habido un mayor dinamismo industrial y el sector de la construcción ha mantenido un comportamiento positivo. Una nota destacada se encuentra en el elevado dinamismo del comercio exterior de bienes y, concretamente, en las exportaciones.

En todo caso, se observa un crecimiento ligeramente por debajo de la media regional, y la nota menos positiva se encuentra en el sector turístico.

El mercado de trabajo ha mantenido unos buenos resultados en términos de crecimiento del empleo y descenso del paro. Las notas menos positivas se concretan en el elevado peso de la contratación temporal -el mayor de las tres provincias-, y las consecuencias y efectos del declive demográfico.

Ante este escenario, una mayor presencia industrial -en especial en las actividades relacionadas con la transformación de los productos agrícolas- es cada vez más necesaria, fortaleciendo las sinergias con el potencial turístico de la provincia. De la misma forma, surge como necesidad y no como opción para un necesario re equilibrio provincial las políticas de fíjación de la población, máxime en un contexto de falta de relevo generacional en la agricultura, una actividad que favorece la adecuada ordenación del territorio. Por otra parte, el impulso a las infraestructuras de transporte y comunicaciones pendientes aparece como otro factor clave en el futuro de la provincia.

REACTIVACIÓN DE LA ECONOMÍA OSCENSE

La economía de Huesca presenta síntomas de reactivación. Crecimos por encima de la media de España y nuestras industrias tuvieron además mayor rentabilidad. La industria tuvo en el año 2.000 buenos resultados tanto a nivel regional como en la provincia de Huesca. Todo ello, pese a la caída que sufrió el sector de la automoción.

Este el dato más importante para nuestra provincia que refleja el estudio de la situación actual de la economía en Aragón que anualmente presenta el sindicato UGT y que a nivel regional indica una perdida de peso respecto al resto del país.

La parte más negativa del informe recae en el sector servicios donde se ha producido un estancamiento importante en el empleo. Los servicios públicos se encuentran ralentizados y el privado se encuentra ya sin la capacidad geoestratégica que le ha caracterizado debido a que las comunicaciones no evolucionan al ritmo necesario. El turismo, además, es el punto más negro del informe.

En el empleo se reflejan datos muy positivos para Aragón y sobre todo para la provincia de Huesca, donde ha descendido el desempleo en un 16 por ciento y la tasa de actividad ha crecido en cinco puntos. Algo que permite que tras tres años fatídicos la economía oscense comience a renovarse. No obstante también cabe reseñar que el 92 por ciento de los trabajos creados han sido de carácter temporal.

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