El nuevo "cuartelillo", importante paso para la reestructuración de la policía local.

Los oscenses pueden ya acudir a la nueva comisaría local, situada en las antiguas oficinas de Albajar. Este nuevo cuartel se inscribe dentro de un proceso de renovación del cuerpo que entre sus fases ha contado con la incorporación de la figura del intendente, como persona al frente del cuerpo y la creación de 12 plazas más de trabajo.

Una vez que ya se cuenta con un nuevo cuartel para la policía local, el cuerpo está pendiente de que los 12 nuevos agentes finalicen su periodo de prácticas, para constituir definitivamente dos ramas: la policía de medioambiente y la de barrio.

Pero quizá el paso más importante que se va a dar en los próximos meses va a ser las armas. Una nueva fase a la que no se ha podido llegar sin antes tener esta nueva sede, ya que en ella se encuentra el armero, el lugar donde se custodiarán las pistolas. Todo apunta que sserá el mes de septiembre, todo lo más octubre, cuando los policías locales lleven armas.

Todas estas modificaciones dentro de la policía local oscense se circunscriben en otro proceso de cambio mayor, el que afecta a todas las policías locales de Aragón, que en estos momentos se encuentran a la espera la aprobación de una nueva ley que unifique criterios en toda la comunidad.

La nueva comisaría tiene un total de 1300 metros cuadrados, distribuidos en tres plantas. Las instalaciones cuentan con garaje, vestuarios, despachos para el intendente y el concejal de seguridad ciudadana, departamento de informática, medioambiente, instalaciones para la atención al ciudadano, así como distintas salas de reuniones y aulas para la formación del cuerpo, como biblioteca y gimnasio.

La inversión realizada es de 170 millones de pesetas, aportados por el consistorio, y en mayor medida por el Gobierno de Aragón, para unos trabajos ejecutados en ocho meses por la empresa Estructura Aragón.

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