"Cola de ratón o cabeza de léon"

Cuando la Sociedad Deportiva Huesca está acariciando el ascenso a la segunda división B, aparecen las dudas sobre el futuro del club en esta categoría. Dar el salto no es fácil, pero más complicado es mantenerse. En las últimas semanas la afición ha respondido, apoyando al equipo en el Alcoraz, e incluso desplazándose a Miranda. Pero, ¿estarán el año que viene en esas mismas gradas o preferirán el fútbol televisado ?. Una pregunta con difícil respuesta, aunque si nos atenemos a lo que ha sucedido en otras ocasiones, es fácil darle la espalda al Huesca, si las cosas no van bien.

Otro problema, y grave, es el deportivo. Hace falta un equipo competitivo para no pasar apuros y poder ilusionar a la ciudad. Debe meditarse con mucho tacto la confección de una plantilla que pueda dar un buen rendimiento y por lo tanto garantizar que la 2ª B no le va grande al Huesca. Esto cuesta dinero y este es otro de los dilemas que se presentan. Los apoyos no son muchos y sin ingresos es complicado poder sacar adelante el proyecto. Instituciones, empresas privadas y socios son los que deben marcar el devenir del equipo en la categoría de bronce del fútbol español.

Con este panorama, muchos pensarán que si es mejor subir o quedarse en tercera. Pues bien, que nadie dude que el Huesca debe estar lo más arriba posible y, si se puede, incluso engancharse a ese carro del fútbol español donde están ahora equipos como el Burgos o el Calahorra, por poner dos ejemplos. De momento, disfrutemos del presente con el posible ascenso del domingo y luego ya habrá tiempo de pensar en lo que es mejor para la Sociedad Deportiva Huesca.

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