Un emocionado Jesús Sanz es ordenado obispo de Huesca y Jaca

2003121314 sanz.jpg

La Catedral de Huesca acogía en la tarde de este domingo la solemne ceremonia de ordenación de Jesús Sanz como obispo de Huesca y de Jaca. Al frente de la celebración, el cardenal y arzobispo de Madrid, a la sazón presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Rouco Varela que calificaba este día como de ?gozo para las diócesis de Huesca y de Jaca, y también para toda la Iglesia?.

Sanz, que no ocultaba su emoción, tenía palabras de recuerdo para Javier Osés y para José María Conget, y también para el que les ha sustituido durante estos dos últimos años, el obispo de Barbastro-Monzón, Juan José Omella. Pero especialmente se dirigía al pueblo oscense y jacetano en el deseo de trabajar todos juntos por la paz y el bien de todos los ciudadanos. Comentaba la importancia histórica de este territorio que hace ya bastantes siglos sentaba las bases jurídicas para la justicia y la dignidad de las personas.

Rouco Varela se dirigía a Jesús Sanz en la homilía afirmando que ambas diócesis ?esperan y reciben con el corazón abierto al nuevo obispo?. Hacía referencia a figuras como San Francisco, San Juan de la Cruz y San Agustín apuntando que es necesario hoy más que nunca ?ejercer el oficio del amor?.

Distintos momentos de especial emotividad tenía la ceremonia de ordenación y consagración, entre ellos el del interrogatorio al nuevo obispo, el canto de las plegarias, la imposición de manos, la entrega de la mitra y del báculo,...

La celebración celebrada en Huesca, y que tendrá su epílogo el próximo domingo en la Catedral de Jaca, también servía para repasar la Historia milenaria de estas diócesis con referencias a sus santos mártires, a San Lorenzo y San Vicente, nacidos en la capital oscense.

El templo acogía a cientos de personas que participaban en esta ceremonia, concelebrada por unos veinte obispos y cien sacerdotes. En total, unos doscientos cincuenta religiosos estaban presentes en la seo oscense. Entre ellos, además del cardenal Rouco Varela y por expreso deseo de Jesús Sanz, el cardenal y arzobispo de Sevilla, monseñor Amigo, también franciscano como el nuevo obispo de Huesca y de Jaca. Jesús Sanz bendecía con indulgencia plenaria a todos los presentes. Entre las autoridades, el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias.

Comentarios