Los ecologistas denuncian el hallazgo de 8 águilas reales electrocutadas en Monegros

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Un grupo de ornitólogos de SEO-Huesca, grupo local de SEO/BirdLife, encontró varios cadáveres de águila real bajo algunos postes de un tendido eléctrico de 5 Km., en los términos municipales de Villanueva de Sigena y Sena, en los Monegros oscenses. Tras este hallazgo se dio aviso a Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón, que durante el sábado 15 de noviembre procedieron a la recogida de 8 ejemplares muertos electrocutados de esta rapaz amenazada.

Estos casos no han sido los primeros detectados en este mismo tendido eléctrico, por lo que resulta más que necesario corregir con urgencia esos apoyos tan peligrosos para las águilas reales. SEO/BirdLife ha presentado una denuncia ante el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y un escrito notificando estos hechos ante el Justicia de Aragón.

Este grave episodio de mortandad de aves no es sino la punta del iceberg de un gravísimo problema que constituye una de las principales causas del declive de algunas de nuestras especies de aves más amenazadas, como el Águila-Azor Perdicera. Cada año decenas de miles de aves, entre treinta y cincuenta mil según los cálculos menos pesimistas, mueren en España por electrocución o colisión contra los tendidos eléctricos. Muchas de las cerca de 40 especies amenazadas por este problema están en peligro de extinción y las estrategias y los planes de recuperación del Ministerio de Medio Ambiente y de las Comunidades Autónomas recogen desde hace años como medida urgente a poner en práctica la remodelación de las torretas y la señalización de los cableados en las líneas eléctricas más peligrosas. Esto no se está haciendo como se debiera y poco a poco el problema de los tendidos eléctricos ha vuelto a encabezar la lista de amenazas para la avifauna silvestre. De hecho, junto al veneno e incluso superándolo en muchas zonas, los accidentes con tendidos eléctricos vuelven a ser la primera causa de mortalidad de aves en muchos centros de recuperación de fauna silvestre.

De este modo, urge aprobar normativa a nivel autonómico y estatal que regule y ordene este tipo de infraestructuras en base a su impacto sobre las aves. En Aragón, se llevan ya más de tres años con borradores de decretos pendientes de su "inminente" aprobación, pero esa aprobación no acaba de producirse y continúan proliferando tendidos eléctricos peligrosos por toda nuestra geografía.

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