Huesca vivió el fervor del Viernes Santo

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La Procesión del Santo Entierro salía de la Avenida Ramon y Cajal, pasadas las siete y media de la tarde. El retraso, de más de media hora, se producía por la amenaza de tormenta.

El acto cumbre de la Semana Santa volvió a congregar en la ciudad de Huesca a miles de personas, que no quisieron perderse el momento cumbre de esta Semana Santa. La devoción y el fervor se han dejado notar especialmente en los momentos más emotivos del acto, como el paso por la Plaza Arista y la solemne entrada del Cristo Yacente en el altar mayor de la Iglesia de Santo Domingo y San Martín.

El Cristo Yacente permanece en estos momentos en ese altar mayor de la Iglesia de Santo Domingo y San Martín, a la espera de ser adorado en la mañana de este Sábado Santo.

Todas las cofradías y grupos ecultóricos participaron ayer en la Procesión del Santo Entierro. Diecinueve pasos recorrieron las principales calles de Huesca, en una procesión que congregó a una gran cantidad de personas que presenciaron su paso, a pesar de la fría tarde que enmarcó el principal acto de la Semana Santa Oscense.

Especial relieve adquirieron en esta procesión los cuatro grupos escoltóricos realizados, por el escultor ribagorzano Felipe Coscolla: La Enclavación, La Verónica, El Descendimiento y El Prendimiento.

Este año, la cofradía del Cristo Perdón cumple su 75 aniversario. Para conmemorar el aniversario, esta cofradía fue la encargada de portar la gran Cruz Parroquial, que cada año abre la marcha en la Procesión del Santo Entierro.

El fervor religioso también llenaba este Viernes Santo la Plaza de la Catedral con la la presencia de las bandas de tambores y cornetas de todas las cofradías, que desfilaron hasta la Iglesia de Santo Domingo al igual que los soldados romanos, encargados de hacer guardia ante vel Cristo Yacente.

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