Ordenados un sacerdote y un diácono en la catedral de Barbastro

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Tras una emotiva y multitudinaria ceremonia, que se ha celebrado este viernes en la catedral de Barbastro, con motivo de la festividad de San José, Hugo Adán y Rafael Quirós han sido ordenados sacerdote y diácono, respectivamente. Un paso más en el que han estado arropados durante toda la ceremonia por cerca de cincuenta sacerdotes, amigos, familiares y feligreses.

Tanto Hugo Adán como Rafael Quirós, procedentes de Madrid y Guadalajara, finalizaron sus estudios en el CRETA de Zaragoza. En el caso de Adán, fue ordenado diácono el 1 de noviembre de 2003 en Monzón, prestando sus servicios en las parroquias del municipio, mientras que Quirós ha hecho lo propio en Binéfar y Fraga. Los dos pertenecen en la actualidad al centro de Formación de Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón.

La ceremonia de ordenación ha estado presidida por el obispo de la diócesis, Juan José Omella, acompañado por el vicario Pedro Escartín y el deán y presidente del Cabildo catedralicio, José Mora. Omella se ha mostrado satisfecho con este ?regalo? que se le ha hecho a la Diócesis. ?Un día gozoso para esta Iglesia de Barbastro y Monzón que, aunque pequeña, todos los años va aumentando el número de sacerdotes?.

El madrileño Hugo Adán no ha podido ocultar su alegría tras ser ordenado presbítero. Su destino y su trabajo como sacerdote lo desempeñará en Pueyo de Santa Cruz y La Almunia de San Juan. Una vocación que ha ido descubriendo ?poco a poco? a través de la opresión y la pobreza, que descubrió realmente como misionero en Marruecos y en Tanzania donde, durante dos años, se ha tenido que enfrentar a la amargura y la sinrazón de la injusticia.

Para Rafael Quirós, de Guadalajara y forofo del Estudiantes, el deseo de convertirse en sacerdote llegó cuando, a pesar de tener novia y trabajo fijo, decidió que lo que realmente le llenaba y le hacía feliz era ?servir a la gente y acompañarles a través de la palabra de Dios?.

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