El Gobierno de Aragón rechaza cualquier negociación política sobre los bienes de la Franja

El Gobierno de Aragón ha rechazado totalmente la posibilidad de establecer una negociación política con la Generalitat de Cataluña sobre los bienes de La Franja, como ha planteado la consejera de Cultura catalana, Caterina Mieras. Fuentes de la DGA aseguran que ésta es una materia en la que no caben negociaciones, ni políticas ni de ningún otro tipo, con el Ejecutivo catalán.

El Gabinete aragonés ha advertido que sólo contempla la opción de que el Obispado de Lleida cumpla la sentencia del Vaticano y devuelva, con toda la celeridad posible, los bienes que son propiedad de Aragón. Desde la DGA se reclama el abandono de cualquier propuesta que no pase por el retorno inmediato de la totalidad de las piezas, un centenar que se encuentra en la actualidad en el Museo Diocesano de la capital del Segre, y anuncia que no entrará en conversaciones que dilaten el cumplimiento de la resolución que reconoce la propiedad aragonesa.

Además, respecto al recurso a la vía civil que apuntan como posibilidad desde Cataluña, se recuerda que esta opción está cerrada porque, según el Concordato entre el Estado y la Santa Sede, una vez iniciada la vía eclesiástica queda descartada la jurisdicción civil.

El Gobierno aragonés responde así a las declaraciones realizadas por la consejera de Cultura catalana, Caterina Mieras, quien ha manifestado su confianza en llegar a un acuerdo ?in extremis? con la DGA para mantener las piezas de La Franja en el Museo Diocesano de Lérida ?si no resultan positivos para la Diócesis de Poniente los trabajos de la comisión mixta?.

Mieras ha señalado que ha mantenido ya conversaciones con su homóloga aragonesa, Eva Almunia y que, en principio, ambas habrían decidido esperar un primer resultado definitivo de las negociaciones de la comisión mixta. La titular de Cultura catalana ha evitado hablar de un posible recurso de la Generalitat por la vía civil en caso de que las conclusiones de la comisión sean negativas para Lleida, hipótesis que, según ha explicado, no baraja el Ejecutivo catalán.

Por su parte, el alcalde ilerdense, Ángel Ros, ha expresado su deseo de que se forme un nuevo grupo de trabajo ?más justo? para analizar las piezas una a una.

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