Huesca será la provincia aragonesa con más controles de alcoholemia durante el verano

La Guardia Civil de Tráfico va a intensificar hasta finales del mes de julio los controles de alcoholemia en la provincia de Huesca. Se dan ya las primeras cifras en las que se destaca la de las 103 intervenciones que se tiene previsto realizar en las carreteras, autovías y autopistas de la red del Alto Aragón.

La campaña se extiende hasta el próximo 23 de julio tiempo en el que Tráfico va a desarrollar una campaña especial de control de alcoholemia en 18 puntos menos habituales para este tipo de pruebas como son las vías desdobladas, tramos de autopistas y autovías de la provincia de Huesca.

El objetivo de esta medida es reducir la accidentalidad en las carreteras, y concienciar a los conductores de que el consumo de alcohol y el volante son incompatibles.

Este incremento de los controles de alcoholemia se ve reforzada con la puesta en marcha de un Plan Conjunto entre la Dirección General de Tráfico y la Guardia Civil, por el que se van a instalar radares fijos con los que controlar el exceso de velocidad en las carreteras del Alto Aragón durante el mes de agosto.

Según datos de la Subdelegación del Gobierno, en los 12 primeros días del mes de julio, la Guardia Civil ha realizado 66 controles de alcoholemia en diferentes puntos de la red provincial, en los que se ha sometido a la prueba a 906 conductores, de los que 27 han ofrecido una tasa positiva de alcoholemia.

Durante el primer semestre de este año se han sometido a controles preventivos de alcoholemia 7.606 conductores, de los que han dado positivo 370, cifra que supone un 4?84% del total. Además, en este periodo, la Guardia Civil de Tráfico ha realizado otros 2.321 controles motivados por infracciones previas del conductor, por accidente o por presentar síntomas de intoxicación etílica.

La Delegación del Gobierno en Aragón ha dado instrucciones para que las Jefaturas provinciales de Trafico de Zaragoza, Huesca y Teruel intensifiquen los controles de alcoholemia durante los fines de semana de este verano con el objetivo de reducir el número de accidentes de circulación.

Ante un control de alcoholemia realizado por la Guardia Civil, los conductores deben saber que negarse a soplar puede comportar la comisión de un delito de desobediencia grave, castigado con la pena de prisión de 6 meses a un año, según el artículo 380 del Código Penal. Si la prueba de alcoholemia se realiza, y el resultado da positivo, el vehículo debe permanecer inmovilizado hasta que el conductor reduzca los niveles de alcoholemia a límites permitidos. Según los niveles etílicos detectados, las multas oscilan entre 450 a 600 euros, y pueden conllevar una retirada del permiso de conducir de 1 a 3 meses.

Desde la Subdelegación del Gobierno se pide a los conductores, especialmente a los jóvenes, que extremen siempre la prudencia al volante, respetando los límites de velocidad establecidos y no bebiendo alcohol cuando se va a conducir, sobre todo en estas fechas en las que comienzan las fiestas de verano de muchos municipios de la provincia.

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