Carlos Pauner sigue esperando la mejoría del tiempo

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Según informa el montañero en su página web el mal tiempo sigue impidiendo el ataque la cima del Gasherbrum y es que el retraso es tal que ya se debería haber realizado una de las dos ascensiones prevista. Pauner indica que ?seguimos en la morrena?, término que se utiliza a la espera en el campo base.

Carlos Pauner, en su comentario del relato de la situación dice que ?llevamos 45 días desde que llegamos a este lugar. Recuerdo como aquel 6 de junio, llegamos llenos de ilusión, frescos, con la sana intención de hacer las cosas bien y rápido para poder volver en un tiempo prudencial con los nuestros. Nada ha salido como pensábamos. Hoy estoy aquí sentado, escribiendo y veo como algunas expediciones que llegaron mucho más tarde que nosotros, ya se van para casa, cabizbajos y con las manos vacías. Saco cuentas. Ya llevamos mucho tiempo aquí?.

Pauner añade que ?el tiempo no nos ha tratado bien este año, no nos ha dado una oportunidad para poder desarrollar nuestra actividad. Hemos ido arañando, utilizando los escasos días medio buenos que ha habido, algún puñado de metros que al final nos han colocado en los 7.000 m. No es suficiente. A estas alturas de campo base, ya teníamos que haber escalado uno de los Gasherbrum y estar esperando una oportunidad para el otro. Por contra, estamos viendo nevar y para colmo, observando como buena parte de las expediciones vuelven hacia casa, hacia la vida?.

También añade que ?nosotros, hemos decidido apostar algo más fuerte. Hemos retrasado nuestros billetes de vuelta y hemos pedido más provisiones. Vamos a agotar hasta la última gota de energía aquí y vamos a aguantar hasta 60 días de campo base. Mucho, demasiado quizás para las maltratadas mentes, pero necesitamos una oportunidad para luchar en lo más alto. Necesitamos una ventana de tiempo aceptable para lanzar algún ataque y poder justificarnos todo el tiempo aquí pasado. Miramos ávidos los partes meteorológicos, sin que grandes cambios parezcan producirse. No importa, ya está decidido. Vamos a ser los primeros en llegar y los últimos en marchar, pero no puede ser de otra forma. Mientras nos quede un ápice de energía seguiremos aquí, aferrados a la quimera de que llegarán 3 días de buen tiempo, 3 días de alpinismo y por qué no, 3 días de gloria. No perdemos la esperanza, aunque la ambición de nuestras miradas poco a poco, conforme caen los días y la nieve, vaya difuminándose un poco más?.

La aventura continúa en espera de esa ventana de buen tiempo que permita atacar la cima.

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