No es nada fácil ser socorrista

20021105teatro olimpia.JPG

¿Qué sería de nosotros si al ahogarnos en una piscina o al sufrir la grave picadura de un insecto como una abeja o una avispa no existiesen los socorristas? La labor de estos trabajadores es esencial para aquellos que pueden disfrutar de algunas horas en estos lugares de ocio, sobretodo en verano. Muchas veces subestimamos su tarea y le quitamos importancia pero su trabajo requiere una importante formación y una capacidad de constante observación. Muchos de nosotros no sabemos nada sobre estos personajes que nos encontramos todos los veranos en las piscinas y que están dispuestos a salvarnos la vida.

Los socorristas están, depende de la piscina, entre 7 y 8 horas en un estado de total vigilancia, no suele pasar nada malo, pero ¿si pasa?. Para conseguir la titulación de socorrista hay que seguir unos cursos bien de la Federación Española o de la Cruz Roja, que no son nada fáciles. El de la cruz roja en concreto, que es el que se puede realizar en Huesca tiene dos partes. La primera consiste en socorrismo terrestre y hay que aprobarlo para pasar a la segunda parte que es socorrismo acuático. Aquí hay clases teóricas y prácticas, lo que tienen que hacer es nadar, hacer rescates con maniquís, arrastrar a una persona durante 4 largos en una piscina y unos exámenes de primeros auxilios, anatomía y fisiología.

De cara al verano mucha gente intenta conseguir el título, así nos lo explica María socorrista de la piscina Ruiseñor:

En estos cursos de la cruz roja suele haber unas 15 plazas, pero normalmente hay entre 25 y 30 solicitudes para cada curso, para la selección hay que hacer un curso previo. Este consiste en nadar 25 metros a diferentes estilos crowl, braza, espalda y buceo, hay unos docentes que controlan el tiempo y las cualidades necesarias. De los alumnos que pasan este curso de selección un 90 % aprueban. La duración de este curso depende de si se realiza a nivel interno, que duraría 100 horas, o si se lleva a cabo conjuntamente con la DGA con lo que duraría 240 horas. Los que han aprobado y tienen suerte van a parar a las piscinas por medio de la empresa Eulen, que desde 2001 es la empresa adjudicataria. Nos lo cuenta Elena Pisa de la empresa:

Una vez en las piscinas tienen diferentes tareas, la principal es vigilar, sobretodo a los grupos de riesgo que serían niños, personas de la tercera edad y discapacitados. También tienen que controlar los vestuarios, el botiquín y los parámetros del agua todos los días a diferentes horas, esto es, medir la cantidad de cloro, PH... además ellos son los encargados de establecer que ya no cabe más gente en la piscina cuando están desbordados.

Hasta este invierno, los socorristas que estaban en la piscina cubierta eran tres pero este año con la apertura de la nueva piscina Almériz el número ha incrementado a 4. Ahora, en temporada alta de verano, en cada piscina hay un número diferente de socorristas. En la ciudad deportiva hay hasta 4, igual que en San Jorge y en Ruiseñor, que tiene mucha menos afluencia, hay 1 por la mañana y 2 por la tarde. Los socorristas están controlados por sus coordinadores y por el personal del mantenimiento, todos forman parte del mismo servicio.

Comentarios